Turín, la ciudad del automóvil, el vermú y el chocolate

Turín es la tercera ciudad más rica de Italia. Rodeada por los bellos Alpes es la capital del Piamonte italiano y el lugar en el que se fraguó la unificación de Italia. Pero Turín es, sobre todo, conocida por se la tierra del automóvil, del vermú y del chocolate y un lugar en el que se celebran unos impactantes carnavales. Además, esta urbe, que fuera primera capital italiana , presenta rincones inigualables entre las calles del centro y las largas avenidas con sus soportales, encontrando un equilibrio entre la ostentación del barroco piamontés y la urbanística racional romana.

Sara, una madrileña de Las Rozas y de 35 años, dejó su puesto de trabajo en Madrid para seguir a su marido que trabaja en la Fiat. Iniciamos el camino en la transitada vía Garibaldi, que es la calle peatonal más larga de toda Europa (casi 1 kilómetro de largo). Una calle comparable a la calle Mayor en Madrid, para que nos hagamos una idea. Seguimos por Piazza Castelo, una enorme plaza de casi 30.000 metros cuadrados y desde ella podemos observar los edificios más emblemáticos de la ciudad, como elPalazzo Madama o el Palazzo Real.

No podíamos lógicamente dejar pasar la oportunidad de visitar el famoso Duomo, la catedral de Turín que es donde está alojada la sábana santa: una tela de lino (con la que envolvieron a Jesucristo antes de darle sepultura) que mide 436 por 113 centímetros y que es objeto de visita de miles y miles de turistas y devotos.

Seguimos visitando la Plaza de San Carlos, dedicada a San Carlos Borromeo y es donde celebra sus títulos futboleros la Juventus.

Precísamente hablando de fútbol tuvimos la fortuna de coincidir paseando con los jugadores del Athletic de Bilbao que disputaban ese día partido de Europa League frente al Torino, el otro equipo fuerte de la ciudad. Aquel partido terminó con un empate a 2 y la posterior eliminación del equipo español.

Visitamos uno de los símbolos más representativos de Turín: El toro. Cuenta la leyenda que si pisas su escudo (en sus partes nobles) volverás algún día a Turín.

También Sara nos enseñó Porta Palazzo, el mercado más grande del continente: una especie de nuestro popular Rastro.

Por último, no podíamos dejar pasar la oportunidad de visitar la sede del trabajo del madrido de Sara:La Fiat. Giovani Agnelli fue su fundador y creó la primera fábrica en 1899.

Fernando es un madrileño de Usera de 54 años que lleva media vida en Turín. Aquí es un prestigioso médico de la ciudad. Empezamos el recorrido con él en el Parque de San Valentín (en honor a los enamorados), uno de los más grandes de Italia (más grande que el propio Retiro).

Cruzamos por un puente el río Po, el más caudaloso importante de Italia.

Luego visitamos la Iglesia de la Gran Madre de Dios, de estilo neoclásico y contruida en 1814. Es un monumento importante porque la leyenda cuenta que entre las dos estatuas situadas frente a la entrada de la Iglesia podría encontrarse el Santo Grial enterrado.

Nos llevó a ver la casa donde vivió durante 5 años el famoso filósofo alemán Federico Nietzsche. También visitamos la galería subalpina, un bellísimo lugar donde tomaban el café la aristocracia a principios de siglo. De obligada visita.

La Piazza Statuto, en la parte norte de la ciudad, fue nuestra siguiente parada para ver el Monumento al Traforo del Frejus. Este monumento está coronado por un genio alado que en realidad es una representación de Lucifer. Es por ello que dicen que es la entrada al infierno.

El Museo Nacional del Cine de Turín, uno de los más importantes de Europa, refleja la grandiosidad de esta ciudad. Turín ha sido elegida por muchos directores de cine para rodar sus películas.

Por último, Fernando nos llevó en coche hasta Pessione para visitar el museo de Martini, la marca de vermú más importante del mundo. El vermú italiano fue creado en 1863 por Alessandro Martini y Luigi Rossi.

Encontramos a Eva, una madrileña de 41 años de Pozuelo de Alarcón, en un frío pero bello pueblo piamontés: San Colombano Belmonte, a tan sólo media hora de los Alpes italianos. Paseamos por sus calles, respiramos su aire puro y recorrimos sus tiendas para conocer a la gente de allí.

Silvia, madrileña de Pozuelo de Alarcón de 21 años, llegó a Italia por amor, cómo no, y con ella presenciamos los preparativos y el ambiente que se respira en uno de los carnavales más importantes y antiguos del país: el carnaval de Ivrea, un pueblo piamontés a media hora de Turín. El origen de este carnaval data de la Edad Media y es una batalla entre el pueblo y la Corte. Presenciamos una batalla campal de naranjas, similar a la tomatina que se celebra en nuestro país. Digno de ver y disfrutar en primera persona. En este carnaval participan unas 3500 personas, con una puesta en escena que se remonta al S.XII.

Para despedirnos, Silvia nos llevó hasta un lugar muy dulce: Carlo Villarboito una tienda de chocolate con solera. En 1865 nace el Gianduiotto, la primera tableta de chocolate con avellanas: En el s.XVII el turinés Doret inventó una máquina que permitía hacer el primer chocolate sólido (la tableta de chocolate). El suizo Calleri se llevó la idea y la fama a su país posteriormente.

La zona universitaria turinesa fue el lugar de despedida de esta joven madrileña por el mundo.

RECOMENDACIONES DE VIAJE

Documentación: DNI (para ciudadanos de la UE)

Vacunas: No son obligatorias

Moneda: Euro

Seguridad: Florencia no presenta mayores problemas de seguridad.

Transporte: En los traslados a Aeropuertos se recomienda acordar el precio del trayecto previamente para evitar sorpresas desagradables. Atención a la hora de realizar los cambios a la circulación de billetes falsos. Los billetes en trenes y autobuses deben validarse. Hay que adquirir los billetes antes de subir al medio de transporte y, además, hay que validarlos. En los autobuses se pueden validar los billetes en su interior mientras que, en los trenes la validación tendrá que efectuarse en las máquinas correspondientes, de color amarillo, que se encuentran en la cabecera de las vías del tren, antes de subir a los mismos.