Galicia celebra su día grande

La Catedral compostelana ha acogido la celebración de la tradicional ofrenda al Apóstol Santiago. La delegada regia, este año, en representación del Rey, ha sido la presidenta del Parlamento de Galicia.

El acto se inició con una parada militar en la plaza del Obradoiro ante la delegada regia, acompañada por el general jefe de la Fuerza Logística Operativa, Juan Enrique Aparicio Hernández-Lastras, en presencia de la comitiva civil y militar encabezada por el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo.

La delegada regia ,Pilar Rojo, ha resaltado el "desaliento e incertidumbre de una parte importante de nuestros conciudadanos" que se encuentran en paro. La presidenta del Parlamento gallego también ha pedido la intercesión del Apóstol para erradicar la violencia de género .Pilar Rojo, que ha hecho otos para la recuperación del Códice Calixtino, ha hablado de la peregrinación a Santiago como búsqueda de tolerancia y concordia y de la silueta de la catedral, que este año cumple 800 de su consagración, como telón de fondo de la "Europa de las naciones, de las universidades, de los monasterios, la Europa de la tolerancia, de la democracia y de los derechos de la ciudadanía". En su respuesta a la oferente, el arzobispo compostelano, Julián Barrio, ha resaltado que "hay que obedecer a Dios antes que a los hombres" y ha invitado a los jóvenes de todo el mundo a asistir en Madrid a la Jornada Mundial de la Juventud.

A la ceremonia asistieron, entre otros, además del Gobierno gallego en pleno, el delegado del Gobierno central, el presidente y el fiscal del Tribunal Superior de Justicia, el presidente del Consello da Cultura; el alcalde de Santiago, con el traje tradicional gallego de gala, y los principales mandos de las fuerzas armadas y de seguridad en Galicia.