La peor primera vuelta de la era Simeone, en diez motivos

El Atlético de Madrid cerró con un 2-2 en el nuevo San Mamés frente al Athletic Club la peor primera vuelta de la era Simeone, con motivos como la irregularidad, el bache de noviembre y diciembre, los seis choques sin marcar, la vulnerabilidad defensiva, la indefinición de estilo, la dependencia de Antoine Griezmann, los números como visitante o las lesiones.

LA IRREGULARIDAD: "En el semestre último de 2016, fue lo que nos alejó un poco de lo que siempre hemos sido", explicó la pasada semana el técnico argentino Diego Simeone sobre ese aspecto. El Atlético suma 35 puntos, quince menos que el curso 2013-14, en el que se proclamó campeón de la Liga; nueve menos que la pasada temporada y 2012-13 y seis menos que en 2014-15.

Sólo en una de ellas había perdido cuatro encuentros como ahora, en 2014-15, pero había cedido tres empates menos, dos por los cinco de la actualidad.

SEIS PARTIDOS SIN MARCAR: El Atlético no batió la portería contraria en seis de sus diecinueve choques de la primera vuelta, con cuatro derrotas (1-0 con el Sevilla, 2-0 con la Real Sociedad, 0-3 con el Real Madrid y 3-0 con el Villarreal) y dos empates (0-0 en Leganés y 0-0 en casa con el Espanyol), en contraste con los cuatro cursos anteriores, en los que llegó al ecuador de la Liga en cada uno de ellos con sólo dos encuentros sin marcar ningún tanto.

UN BACHE DE CASI DOS MESES: Desde su derrota ante el Sevilla, el 1-0 en el Sánchez Pizjuán el 23 de octubre, hasta la sufrida en Villarreal (3-0) el 12 de diciembre, el conjunto rojiblanco cedió 14 puntos de los 21 disputados, perdió sus cuatro partidos del curso, tuvo un empate, a cero en casa con el Espanyol, y sólo consiguió dos triunfos: un 4-2 al Málaga en casa y un 0-3 al Osasuna de visitante. A ese tramo llegó con sólo tres goles en contra; en él encajó once.

LA VULNERABILIDAD DEFENSIVA: El Atlético siempre había mantenido una línea firme y casi inaccesible en su sistema defensivo en la era Simeone hasta mediada la primera vuelta de este curso, sin el nivel de anteriores campañas tanto en el sentido colectivo como el individual, por debajo del imponente rendimiento de las temporadas precedentes.

Ha recibido dieciséis goles. El curso pasado, en el que peleó la Liga hasta la penúltima jornada, había encajado la mitad y en 2013-14, cuando fue campeón, cinco menos.

QUINCE PUNTOS PERDIDOS COMO VISITANTE: El equipo rojiblanco ha jugado diez de sus 19 partidos de la primera vuelta lejos del Vicente Calderón con un balance de cuatro victorias, tres empates y otras tantas derrotas. De los 22 puntos que se le han escapado, quince han sido como visitante y siete como local.

En 2015-16, a estas alturas, se había dejado ocho puntos fuera de casa, once en 2014-15, cinco en 2013-14 y 13 en 2012-13. También en casa había perdido menos: 5 en 2015-16, 2014-15 y 2013-14 y cero en 2012-13.

UN PUNTO CONTRA SUS RIVALES DIRECTOS: De sus cinco choques contra sus competidores entre los seis primeros puestos de la tabla en esta campaña, el Atlético sólo ha sumado un punto de quince posibles, en el 1-1 contra el Barcelona de la quinta jornada. Después perdió en su campo con el Real Madrid (0-3) y a domicilio ante el Sevilla (1-0), la Real Sociedad (2-0) y el Villarreal (3-0).

LA INDEFINICIÓN: El Atlético comenzó con una idea, evolucionó hacia otra, con más volumen de posesión y con Koke Resurrección como medio centro y, después de dos derr otas, regresó al pasado, a la prioridad defensiva, primero con una transición que tuvo mucho de indefinición y tampoco trajo resultados y después, más estabilizada, en las últimas citas, con tres victorias y un empate en las últimas cuatro jornadas.

LA DEPENDENCIA DE GRIEZMANN: Cuando el atacante francés entró en su peor racha en la Liga, con nueve encuentros seguidos sin marcar gol, el balance del Atlético fue de cuatro victorias, un empate a cero y cuatro derrotas. En los partidos que él ha marcado, con el último ejemplo en el 2-2 ante el Athletic de Bilbao, su equipo ha logrado seis triunfos y una igualada en la actual campaña de Liga.

Ha sumado ocho goles en esta primera vuelta, sólo uno menos que en el mismo tramo de la pasada temporada, aunque con una diferencia. Entonces los repartió en ocho duelos; ahora en seis encuentros.

A LA ESPERA DE LA MEJOR VERSIÓN DE GAMEIRO Y GAITÁN: Alcanzada ya la primera parte de esta temporada de la Liga, el Atlético aún aguarda la mejor versión de sus dos refuerzos estrella del verano. El francés Kevin Gameiro ha ido de más a menos.

Marcó cinco goles en los primeros diez encuentros del campeonato y sólo uno en los siguientes nueve, al Osasuna, su último tanto en este torneo, hace ya casi dos meses y seis partidos. El argentino Nico Gaitán, mientras, aún no se ha estabilizado en el once en todo el semestre anterior, muy irregular del centrocampista, que sólo ha sido titular en cuatro de las 19 jornadas, en las que participó en diez choques.

LAS LESIONES: El Atlético ha perdido a varios jugadores durante un tramo importante de la temporada en esta primera vuelta por las lesiones, que, a la vez, han mermado las opciones del técnico para la alineación titular.

Primero fue el argentino Augusto Fernández, que se fracturó en septiembre el ligamento cruzado anterior de la rodilla y que estará fuera hasta al menos el próximo abril; después el esloveno Jan Oblak, su portero titular, lesionado en el hombro el 12 de diciembre y que no volverá a la competición al menos hasta el próximo mes de marzo, y a la vez las molestias en la rodilla del portugués Tiago Mendes.

Con el añadido de la sanción sin fichar de la FIFA -el Atlético consultó tal posibilidad sin éxito cuando se lesionó Augusto para reforzar su medio campo-, el equipo se quedó corto en algunas demarcaciones, como el medio centro.

Otros nueve jugadores más no han estado disponibles al menos en una jornada por ese motivo: el portero Moyá (10 partidos), los defensas Diego Godín (1), José María Giménez (3) y Filipe Luis (3), los medios Yannick Carrasco (1), Nico Gaitán (1) y Tiago Mendes (8) y el delantero Fernando Torres (2).