Zidane, infalible en duelos directos

Zinedine Zidane
Zinedine Zidane |Telemadrid

Zinedine Zidane decidirá su futuro a final de temporada. Dejó entrever el fin de su etapa cuando llegaron los peores resultados pero también un mensaje de pelea por el puesto asegurando que quiere quedarse "mucho tiempo". En París, donde salió como gran vencedor del duelo, se ganó el poder de decidir.

Vive la temporada más difícil en el Real Madrid, la de mayor desgaste por la falta de motivación de sus jugadores en Liga y Copa del Rey, donde fue incapaz de cambiar una dinámica repleta de irregularidad como sí ha logrado en la competición fetiche del madridista: la Liga de Campeones.

GRAN TRIUNFADOR

Zidane es el gran triunfador del duelo de altos vueltos ante el PSG. El que medía al rey de Europa con un aspirante al trono. Dos planteamientos tácticos perfectos, superando a Unai Emery, retocando su sistema retirando el cartel de intocable a la BBC y apostando por cuatro centrocampistas, tomando decisiones importantes y difíciles de adoptar donde impuso su mano de entrenador.

El partido en el que se jugaba toda la temporada lo inició sin Toni Kroos y Luka Modric porque no estaban al cien por cien y sin Gareth Bale e Isco Alarcón, a los que no es fácil sentar el día que todos quieren jugar.

El resultado fue inmejorable para el técnico francés. Su equipo dejó la mejor imagen de la temporada, unidas las líneas, trabajado cada aspecto del partido con un partido que asombró a Europa y le convierte de nuevo en uno de los grandes favoritos.

DERECHO A DECIDIR SU FUTURO

Campeón de las dos últimas ediciones de Champions le da derecho a decidir su futuro y al igual que hizo como jugador, no le temblará el pulso para decir hasta pronto si ve que no es capaz de reconducir el proyecto.

De momento extiende una línea inmejorable, convertido en un especialista en eliminatorias de la Liga de Campeones. Ha salido victorioso de todos sus duelos directos desde que tomó las riendas del equipo, un total de siete eliminatorias y dos finales ganadas con las que firmó un récord.

La última eliminatoria que perdió el Real Madrid fue ante el Juventus italiano en las semifinales de la temporada 2015-16. El 5 de mayo de 2015 cayó derrotado en Turín 2-1 por un penalti cometido por Dani Carvajal que no desaprovechó Carlos Tévez. Fue la eliminatoria más dolorosa para Álvaro Morata, que militaba en el Juventus y tardó ocho minutos en abrir el partido con un gol que posteriormente igualó el portugués Cristiano Ronaldo.

LA 'VENGANZA' DE MORATA

En la vuelta, el 13 de mayo de 2015, llegó el último disgusto para el madridismo en la Champions en la confirmación de la venganza de Morata, que por entonces no sabía que meses después regresaría al Real Madrid. Lo eliminaba con un nuevo tanto que igualaba el marcado por Cristiano y clasificaba a la final al conjunto italiano.

Desde entonces, todas las eliminatorias del Real Madrid las ha ganado con Zidane en el banquillo. Firma un pleno de triunfos en las eliminatorias que ha dirigido y las dos finales que ha alcanzado en una racha que se inició con el Roma con dos triunfos contundentes en octavos de final de la campaña 2016-17; sufrió el momento de mayor incertidumbre ante el Wolfsburgo tras caer 2-0 en Alemania y tener que agarrarse a la épica con una remontada (3-0) en el Santiago Bernabéu.

El Manchester City y una igualadísima semifinal fue el siguiente paso, que se decidió por un tanto en el estadio madridista (1-0). Y en la final de Milán logró su undécima Copa de Europa ante el Atlético de Madrid, en la tanda de penaltis tras un fallo de Juanfran tras el 1-1 con el que acabó el partido y la prórroga.

UNA CHAMPIONS INMACULADA

En la última edición de la Champions, los de Zidane superaron a rivales grandes en su camino hacia el título. Dos victorias ante el Nápoles en octavos antes de las exhibiciones goleadoras de Cristiano Ronaldo en cuartos ante el Bayern y en semifinales contra el Atlético de Madrid.

Con la eliminatoria de semifinales ante el Atlético de Madrid prácticamente sentenciada gracias al 3-0 de la ida, llegó en el último derbi de la historia del Vicente Calderón la segunda derrota encajada por Zidane en duelos directos en competición europea (2-1), sin consecuencias porque el pase a la final lo sentenció una magistral jugada de Karim Benzema que acabó con un tanto de Isco.

En la final goleó al Juventus (4-1), ganó su duodécima Copa de Europa y su racha se prolongó ante el temido PSG. El 3-1 de la ida daba una ventaja que no tembló en ningún momento en el infierno de París. En el campo solo existió un equipo que dejó una exhibición imponente extendiendo una racha sin fin de su entrenador en Europa.