Zidane: "No echaré mierda a uno o dos; la culpa es de todos"

Zidane: "No echaré mierda a uno o dos; la culpa es de todos"

Zinedine Zidane, técnico del Real Madrid, aseguró con rotundidad que no quiere "a nadie" en el mercado invernal y que cree ciegamente en su plantilla, visiblemente molesto por comentarios como que cerrar la puerta a la llegada del meta Kepa Arrizabalaga represente un pulso al presidente Florentino Pérez.

El tono de Zidane en rueda de prensa subió ante publicaciones y comentarios en medios de comunicación que han sentado mal al técnico francés. Desmintió que nunca haya tenido intención de posicionarse contra el presidente ni el club por descartar la llegada de Kepa hasta el verano y desear la continuidad de sus actuales porteros.

NO QUIERE FICHAJES

Preguntado por si igual de rotundo que con la portería lo era con la posibilidad de firmar un 9 en el mercado invernal, Zidane fue clarísimo: no quiere fichajes y su deseo es acabar la temporada con la plantilla que la comenzó.

"No necesito a nadie y ya está. Soy muy claro: no quiero a nadie. Tenemos una plantilla en la que creo aunque hay momentos en una temporada complicados. Tenemos todo por delante y vamos a ver lo que pasa a final de temporada que es cuando se analizan las cosas y si debe haber cambios los habrá", manifestó.

Zidane respondió a los que ven que haya echado un pulso público a Florentino Pérez. "Lo que digo es porque creo en mi plantilla y no porque alguien me diga que voy a pensar lo contrario en cuatro meses por unos malos resultados. No voy a cambiar".

NIEGA UN PULSO A FLORENTINO

"Lo que me molesta más es que con los comentarios que hago se diga que voy a echar un pulso a mi presidente o al club. Quien diga eso no me conoce. Yo soy uno más aquí, voy a pasar y nadie está por encima del Real Madrid. Nunca voy a echar un pulso al club, a mi afición ni al presidente", afirmó.

"Hablo de mi plantilla porque creo en ella, son mis valores y la voy a defender hasta la muerte. Si se piensa que no soy la persona adecuada lo vamos a hacer y nada más, pero voy hasta el final con lo que creo hasta que me cambien", añadió.

El cambio de tono en su comparecencia provocó que fuese cuestionado Zizou, que mostró su pesar porque todo lo que ahora mismo rodea al Real Madrid en publicaciones es negativo.

"TODO LO QUE SALE ES NEGATIVO"

"Lo decía de esta manera para explicar las cosas, porque todo el mundo saca el lado negativo ahora mismo. Todo lo que sale es negativo y lo que yo digo es que la gente dice muchas cosas, que estoy echando un pulso al presidente y no me gusta nada porque no es verdad", insistió.

"Estoy aquí y sé que algún día esto se va a acabar, pero voy a hacer mi trabajo al tres mil por ciento. Creo en mi trabajo, en el que hacen mis jugadores. No significa que cuando tengamos unos meses malos tire la toalla ni baje los brazos, asumo mi responsabilidad hasta el final. El plan es trabajar, porque con lo de ahora no es suficiente", sentenció.

CONFIRMA LA REUNIÓN CON LA PLANTILLA

Zidane compareció dos horas más tarde de lo habitual ante los medios tras una mañana en la que todo se retrasó por una larga reunión con su plantilla, que confirmó tuvo como objetivo "buscar soluciones" al mal momento que protagonizan. "No echaré mierda a uno o dos; la culpa es de todos.

Unos 45 minutos duró la reunión con la que Zidane se reencontró en el vestuario de la ciudad deportiva madridista con sus jugadores tras el empate de Vigo y quedar a 16 puntos del líder, el Barcelona, en Liga. El técnico madridista no quiso desvelar nada de la charla y repitió continuamente la palabra "trabajo" para salir del momento irregular que vive su equipo.

"LO PODÉIS ANALIZAR COMO QUERÁIS"

"No voy a decir lo que hablamos, son charlas como pueden pasar en un equipo, lo podéis analizar como queráis, decir que es un momento de crisis pero nosotros estamos para buscar soluciones, hablar para intentar hacer bien las cosas. La charla ha sido más larga que otras, pero nada más", manifestó.

Zidane consideró importante cambiar los planes antes del partido de Copa del Rey ante el Numancia y dar libre a sus jugadores el lunes para reflexionar sobre la imagen dada en Balaídos, antes de reunirse y analizar las claves del bache. "Una charla es porque pienso que es necesaria, no la hago por hacerla, evidentemente. Cuando nos reunimos es para sacar algo de esta reunión", confirmó.