Spieth conquista Augusta a golpe de récord

Jordan Spieth
Jordan Spieth |Telemadrid

El estadounidense de 21 años Jordan Spieth ha mantenido la ventaja que había acumulado durante los dos primeros días y se ha impuesto en el Masters de Augusta con 270 golpes, 18 bajo el par.

A cuatro golpes que quedaron el estadounidense Phil Michelson y el inglés Justin Rose, mientras que el norirlandés Rory McIlroy y el japonés Hideki Matsuyama, pese a sus prodigiosas vueltas de seis golpes bajo par, se han quedado a seis y siete golpes, respectivamente, de Jordan Spieth.

A RITMO DE RÉCORD

Spieth comenzó la competición destrozando la marca de golpes en los dos primeros días y la ha acabado igualando el récord de juventud del ganador establecido en 1997 por Tiger Woods, que ha regresado esta semana a la competición con un resultado respetable de cinco bajo el par.

De la mano de su caddie Michael Greller, que dejó su carrera de maestro de escuela para llevar la bolsa del joven prodigio tejano, Spieth ha demostrado su aplomo y puntería de francotirador en el traicionero recorrido de Augusta National.

El que para muchos es la nueva encarnación de Tiger Woods ha proyectado la sombra de su juego sorprendentemente maduro sobre el aspirante al Grand Slam (victoria en los cuatro grandes), el norirlandés Rory McIlroy, y el pegador Bubba Watson, candidato a una tercera chaqueta verde de ganador del Masters.

Se augura que a la pareja formado por Spieth y su caddie les quedan muchas victorias por delante. De momento aspiran a conquistar el segundo grande del año, el Abierto de Estados Unidos, que se disputará en junio en Chambers Bay, un escarpado recorrido del noroeste de Estados Unidos que conoce al milímetro Michael Greller, originario del estado de Washington.

HACE HISTORIA

Con apenas la edad necesaria para consumir legalmente alcohol en Estados Unidos, el golfista texano Jordan Spieth ha hecho historia conquistando el Masters de Augusta por una diferencia de cuatro golpes frente a sus inmediatos perseguidores, el veterano estadounidense Phil Michelson y el británico Justin Rose.

A pesar de que solo era su segunda aparición en el legendario recorrido de Augusta National, Jordan Spieth no se amilanó y dio asombrosas muestras de madurez y templanza. "Ya tenía ganas desde el año pasado, cuando tuve una oportunidad de ganar y vi cómo se me escapaba", dijo Spieth, que ha batido récords de puntuación a lo largo de la semana.

MCILROY: "HA SIDO IMPRESIONANTE"

Spieth ha afinado la puntería y la paciencia para mantener una ventaja de hasta ocho golpes durante las cuatro jornadas del Masters. "Ha sido obviamente muy impresionante", dijo sobre el juego del ganador el número uno del ránking mundial, el norirlandés Rory McIlroy, que pudo disfrutar de una ventaja similar en el Abierto de Estados Unidos de 2012, uno de los cuatro grandes que ha ganado.

McIlroy llegaba a Augusta con la intención de lograr el Grand Slam del golf y completar su palmarés con el Masters. Sin embargo, los tropezones iniciales y una reacción espectacular, pero tardía, le impidieron seguir la estela de Spieth, del que terminó a seis golpes. "Ha sido mi mejor última vuelta en Augusta", dijo el norirlandés, que los expertos consideran, ahora también con Spieth, una de las alternativas a un Tiger Woods casi en la cuarentena.

Sin embargo, el tigre ha vuelto a rugir esta semana en Augusta. Woods reapareció en medio de rumores de la prensa y ovaciones de los espectadores, y terminó exortizando los males que habían maltratado su cuerpo y su juego durante los últimos meses.

"Recuperar mi juego corto y mi fuerza ha sido un gusto. He trabajado muy duro para conseguirlo", dijo Tiger después de algunas pinceladas de grandeza y un respetable resultado final de cinco golpes bajo el par en su vigésima participación en el Masters.

Esta vez Tiger, que compartió partido el sábado con el español Sergio García y el domingo con Rory McIlroy, tuvo que compartir también las ovaciones y sus récords de Augusta con el joven ganador de la 79 edición. A sus 21 años, Spieth ha igualado la marca de vencedor más joven del Masters, que Tiger ostentaba desde 1997.

"Al principio del día le dije a mi caddie que quería que llegáramos a 20 bajo par, que nos concentráramos en ese resultado", dijo el metódico Spieth, que con su puntería y aplomo de francotirador desbarató los ataques frustrados por tierra y aire de la infantería y la caballería de Rose y Michelson, y las bombas de McIlroy y Dustin Johnson.

En la batalla del último día también cayeron víctimas de errores fatales, el favorito australiano Adam Scott, que se apuntó dos dobles y un cuádruple 'bogey' en la última vuelta, y el estadounidense del guante verde Charley Hoffman, que había terminado al rebufo de Spieth el día anterior. "Creo que caí presa de los nervios y las dudas", dijo Hoffman decepcionado al final del torneo.

Mientras tanto, el temple dominó la vuelta del partido estelar compuesto por Spieth, que no perdió la concentración hasta los dos últimos hoyos, cuando ya llevaba cuatro golpes de diferencia, y Justin Rose. "Hacía tiempo que no estaba tan calmando luchando por la victoria", dijo el golfista inglés ganador del Abierto de Estados Unidos de 2013.

Se augura que a la pareja formada por Spieth y su caddie, Michael Greller, les quedan muchas victorias por delante. De momento aspiran a conquistar el segundo grande del año, el Abierto de Estados Unidos, que se disputará en junio en Chambers Bay, un escarpado recorrido del noroeste de Estados Unidos que conoce al milímetro Greller, originario del estado de Washington.