3-0. River Plate, campeón de la Copa Libertadores

River Plate se consagró campeón de la Copa Libertadores de América por tercera vez en su historia tras derrotar por 3-0 a Tigres de México en la segunda final del certamen continental. Las anteriores las logró en 1986 y 1996.

Con los tantos de Lucas Alario, Carlos Sánchez, de penalti, y Ramiro Funes Mori, el conjunto argentino sentenció, ante un estadio Monumental completo, una serie final que había terminado con el marcador en blanco la semana pasada, en el partido de ida disputado en Monterrey.

CUARTO TÍTULO EN 18 MESES

River sumó su cuarto festejo en 18 meses tras los logros de 2014: un título local después de seis años y una copa internacional, la Copa Sudamericana, tras 17 años sin festejar fuera de los límites de la Argentina. Estos se suman a la Recopa Sudamericana obtenida en este 2015.

Después de un encuentro táctico en la ida, River salió decidido a hacer valer su condición de local y, con la juventud de Lucas Alario y la experiencia de Fernando Cavenaghi en la ofensiva. Con Matías Kranevitter y Leonardo Ponzio como grandes referentes del mediocampo, al conjunto millonario le costó quebrar la resistencia de un rival mexicano que fue a disputar cada balón como si fuera el último.

Arévalo Ríos y Guido Pizarro fueron los grandes batalladores del conjunto de Ricardo Ferretti que, sin embargo, no pudo combinar con la ofensiva compuesta por Daniel Aquino, Jurgen Damm, Rafael Sobis y André Gignac. La resistencia mexicana duró hasta el último minuto de la primera parte, cuando un centro perfecto de Leonel Vangioni encontró el anticipo de cabeza de Lucas Alario y puso en ventaja al anfitrión antes del descanso.

En el minuto 74 Carmona cometió una infantil falta sobre Carlos Sánchez dentro del área y el propio uruguayo convirtió el penalti para comenzar a sentenciar la serie final. El tercer tanto llegó cuatro minutos después con un centro perfecto que conectó Ramiro Funes Mori de frente ante un portero, Nahuel Guzmán, que poco pudo hacer.

El final del encuentro marcado por el árbitro uruguayo Darío Ubriaco decretó la fiesta total de un River Plate que se dio el gusto de conquistar en un año los dos certámenes continentales: primero la Recopa Sudamericana y ahora la Copa Libertadores.