Mutua Madrid Open: Nadal pone la directa en su estreno ante Monfils

Rafa Nadal y Novak Djokovic vivieron sensaciones opuestas en el Mutua Madrid Open. Y mientras el español abrió su camino hacia el sexto título en la Caja Mágica al derrotar al francés Gael Monfils, el serbio se despidió contra el británico Kyle Edmund, minimizando su derrota con una frase recurrente: "No es el fin del mundo".

Monfils terminó haciendo una reverencia a Nadal tras ceder por 6-3 y 6-1 en 73 minutos de pleno dominio del español, fresco en su debut en Madrid este año después de haber ganado por undécima vez, tanto Montecarlo como el Conde de Godó.

UNA APISONADORA

El francés no llegó a este duelo en su mejor momento, tras reconocer antes que su tendón de Aquiles estaba algo tocado, pero eso si, se divirtió, hizo que el público lo pasara bien, y dejó para la grada tres virtuosas dejadas a las que Nadal no llegó. Luego acabó sonriente, a pesar del duro varapalo.

Lleva ya Nadal 20 partidos consecutivos ganados en tierra batida, desde que perdió en cuartos de Roma el año pasado contra el austríaco Dominic Thiem, y 48 sets en tierra esta temporada en su bolsillo, sin perder un parcial, a uno solo de igualar los 49 que John McEnroe marcó, pero sobre moqueta, en 1984, incluyendo los 10 cuando el americano ganó el título en el pabellón del Real Madrid.

ANTE SCHWARTZMAN EN CUARTOS

Nadal se medirá por un puesto en los cuartos de final con el argentino Diego Schwartzman, que derrotó al actual codirector del torneo, Feliciano López, por 7-5, 2-6 y 6-2, en la despedida final de 'Feli' del cuadro individual de este torneo después de haber competido en las 17 ediciones del mismo.

Antes, Djokovic dijo adiós a Madrid, donde ha ganado en 2011 y 2016, ante Edmund, un jugador que debutaba en la capital española, y que nunca había ganado un set al de Belgrado en tres enfrentamientos anteriores.

Nole había reconocido que su victoria ante el japonés Kei Nishikori en su debut le había colocado en la senda de la recuperación y que era exactamente lo que necesitaba. Edmund le dejó en evidencia al derrotarle por 6-3, 2-6 y 6-3 en una hora y 42 minutos, con evidente bajón físico al final.