Jessica Vall, bronce en los 200 braza

Mireia Belmonte, bronce en los 400 libre
Mireia Belmonte |Telemadrid

La nadadora española Jessica Vall ha conseguido la medalla de bronce en los 200 braza, con un tiempo de 2:24.08, en los Europeos de Berlín.

La ganadora ha sido la plusmarquista mundial, la danesa Rikke Moeller Pedersen, que ha batido su propio récord de los campeonatos.

La otra española, Marina García ha terminado en la quinta posición.

“AÚN TENGO MÁS GANAS DE TRABAJAR PARA LLEGAR MÁS ARRIBA”

La nadadora española Jessica Vall, que hoy consiguió la medalla de bronce en 200 metros brazas de los Europeos de Berlín, en la que suponía su segunda final continental, manifestó que su tercer puesto le da aún más ganas de entrenar para llegar aún más arriba.

"Aún tengo más ganas de trabajar para llegar más arriba. Tengo ganas de que sea el 1 de septiembre para volver a entrenar y volver a demostrar que puedo estar ahí" comentó Vall después de recoger su primera medalla en un gran campeonato.

"Quizás el día del 100 sabía que podía estar en el podio y me tiré demasiado nerviosa. Hoy lo he gestionado un poquito mejor, he intentado hacer una carrera de menos a más, que es lo que he estado entrenando y ha salido como esperaba" aseguró la deportista catalana.

"No estaba en el lado donde estaba la carrera porque me ha salido (la danesa) Rikke como un cohete y ya no veía nada, pero luego con la inglesa (Renshaw) estábamos mano a mano y he pensado en el último 50 'que no te gane, que no te gane, engánchate ahí como sea' porque no veía a las demás" contó Vall,

"Cuando he tocado la pared, entre que estaba cansada, veía borroso, no sabía si había quedado tercera. No sabía si ponerme contenta o esperar" señalo la nadadora que apuntó que al saberse tercera le entraron "ganas de llorar, de reír, todo a la vez".

Valls, que además es licenciada en Biomedicina, consideró que este resultado es la recompensa al trabajo diario que lleva realizando muchos años,

"Yo trabajo con mucha ilusión, quizás el pensamiento que tuve el otro día cuando nade el 100 fue 'has trabajado mucho para esto' y hoy he pensado que trabajo todos los días con esta ilusión para que ahora lo más fácil sea competir" incidió la nueva medallista europea.

"Lo veo como un reflejo del entrenamiento de todos los días, aunque sin medalla hubiese sido igualmente recompensa" concluyó.