Javier Fernández abandera la puesta de largo española en Sochi 2014

El equipo español, abanderado por el patinador Javier Fernández, doble campeón de Europa, realizó su puesta de largo en la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi (Rusia), donde el presidente ruso, Vladimir Putin, 'abrió' oficialmente la competición.

La delegación española desfiló con pantalón azul oscuro y chaqueta roja, en el caso de los hombres, mientras que las mujeres, por su parte, optaron por el color amarillo. Además, los representantes españoles destacaron por la boina azul marino con las letras ESP en amarillo que lucieron.

20 DEPORTISTAS ESPAÑOLES

España, que contó con el apoyo de Juan Antonio Samaranch Salisachs en el palco de autoridades -como miembro de la ejecutiva del Comité Olímpico Internacional (COI)- desfiló en el puesto número 31 con un total de 20 deportistas: 16 hombres y cuatro mujeres que intentarán lograr, al menos, una medalla que dé relevo a la de Blanca Fernández Ochoa.

El bronce de la exesquiadora española, hace 22 años, es la última presea que ha conseguido España en una cita olímpica invernal. En esta ocasión, con 88 países participantes, la baza nacional pasa por el patinador Javier Fernández, que puede resultar clave para recuperar el tiempo perdido.

La ceremonia, que culminó con un peculiar encendido del pebetero olímpico, contó con la presencia de varios relevistas de renombre. Fue el caso de la atleta Yelena Isinbayeva, la tenista Maria Sharapova o la campeona olímpica de gimnasia rítmica Alina Kabáeva. El encendido correspondió a dos leyendas del deporte soviético: el ex portero de hockey sobre hielo Vladislav Tretiak y la ex patinadora Irina Rodniná.

Rusia ofreció un espectáculo compuesto por más de 3.000 bailarines, músicos, acróbatas e incluso astronautas sobre una magnífica pista de hielo que, sin embargo, no esconde las críticas que ha recibido el país por su intención de hacer olvidar los temas políticos y el controvertido asunto de la homosexualidad.

CRÍTICA A LA POLÍTICA ANTIGAY

Thomas Bach, el nuevo presidente del Comité Olímpico Internacional (CIO): "Los Juegos Olímpicos significan ganar con dignidad, convivir todos juntos, sin discriminación", dijo el alemán mientras a Vladimir Putin se le congestionaba el gesto.

Sólo Bach se atrevió a mencionar la ley anti-gay que marca los Juegos. Y nadie más. Ni uno sólo de los cerca de 6.000 atletas de los 85 países representados en Sochi hicieron un solo gesto o ademán de protestar.