Iván Germán, sin límites

Iván Germán es un ejemplo de cómo superar los obstáculos de la vida y seguir con su pasión, escalar montañas. La vida de Iván sufrió un vuelco a los 23 años, cuando tuvo un accidente de tráfico que resultó en la amputación de la pierna izquierda.

Es un superhéroe. Es padre, trabaja y escala. Y todo lo hace con una energía desproporcionada, la energía de las cosas que le hacen feliz. Ya tiene la barba llena de canas, ojos azules y una sola pierna. Perdió la otra en un accidente de tráfico.

Lleva más de media vida dedicado a la escalada deportiva y ha conseguido llegar al octavo grado. Su paso a la competición ha sido todo un éxito no exento de un enorme esfuerzo. Iván tiene ese magnetismo especial cuando se coloca el pie de gato y hunde sus manos en magnesio.