Históricos goles de penalti, de Cruyff a Messi

Han pasado 33 años para ver repetido el lanzamiento de un penalti histórico. Lo patentó el gran Johan Cruyff en una goleada del Ajax ante el Heldmond en 1982. En vez de chutar a puerta asistió a su compañero Jesper Olsen, que le devolvió la pelota para quitar la presencia del portero y marcar a puerta vacía. La sonrisa se dibujó seguro en el rostro de Cruyff cuando vio a Messi repetir su acción. En esta ocasión Luis Suárez chutó a gol.

Es la acción de la jornada, la que protagonizará horas de debates y enfrentamientos entre los que consideran una genialidad que plasma la amistad entre tres estrellas como Messi, Luis Suárez y Messi, alejados de la competencia entre ellos entendiendo que todos ganan desde la solidaridad, y los que ven la acción como una falta de un respeto a un rival como el Celta, al que ya vencías con claridad en el marcador.

Los barcelonistas se quedan con la diversión y disfrutan del que por méritos se está convirtiendo en el mejor tridente de la historia.

PITERS, 1958

El primer tanto de la historia que se marcó de esta forma hay que apuntárselo al belga Rick Coppens, que se asoció con Piters para estrenar el casillero de esta peculiar manera de lanzar los penaltis. En esta ocasión, Coppens cedió el balón a Piters, quien trató de rematar pero ante la oposición del portero devolvió el balón para que este pudiera disparar a puerta vacía. El tanto fue en un partido clasificatorio para el Mundial de 1958.

CRUYFF, 1982

En su regreso al Ajax de Ámsterdam, el holandés rescató del olvido el tanto de Coppens casi tres décadas atrás para quedarse casi en propiedad esta peculiar manera de anotar desde el punto fatídico. El 5-0 frente al modesto Helmond Sport pasó a la historia por este gol, en el que se asoció con Jesper Olsen para montar un dos contra uno frente a un incrédulo guardameta que vio cómo el propio Cruyff remataba a placer al fondo de las mallas.

HENRY Y PIRÉS, 2005

Los dos franceses del Arsenal se atrevieron a emular a Cruyff dos décadas después, pero en este caso no terminó de salir bien. Pirès tocó el balón levemente para que su compatriota entrara a rematarlo, pero el esférico apenas se movió dando lugar a la confusión. La defensa del Manchester City estuvo rápida y para evitar cualquier duda despejó la pelota, dejando a los gunners sin una clara opción de gol.