GP España: Alonso renace para salir séptimo; Hamilton, pole

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  • Carlos Sainz: "Estar el 12 en casa no es suficiente"
Fernando Alonso
Fernando Alonso |Telemadrid

De estar desaparecido en combate a reaparecer con su McLaren en un pispás. Así ha obrado el español Fernando Alonso, doble campeón mundial, su último milagro con un coche que parecía que no iba y, que tras la clasificación para el GP de España de F1, nadie diría que no está en condiciones de acabar en los puntos mañana tras la carrera en Montmeló.

Alonso saldrá séptimo mañana, por detrás de los tres equipos punteros y que parecen inalcanzables (Mercedes, Ferrari y Red Bull). Pero antes de llegar a esta alegría, ayer vivió su particular calvario: salió el viernes de la primera tanda nuevamente abatido.

DE UN VIERNES NEGRO, A LA ESPERANZA

Ni una vuelta al Circuito de Barcelona-Catalunya y su coche tenía que ser retirado en grúa mientras chorreaba en el piso líquido refrigerante y aceite. Se fue a jugar al pádel para mantener el tono físico y, como dijo el propio piloto, para no estar tumbado en el 'motorhome' viendo por la tele a sus rivales.

Por la tarde le montaron un nuevo motor, tras acabar agujereado el de la mañana, y después de 21 vueltas en la segunda tanda de libres, volvía a amanecer el asturiano con su máquina para completar la tercera sesión sin ningún problema aparente. Nadie esperaba que Alonso iba a resucitar tras cuatro grandes premios sin acabar ni una sola carrera y menos aún que saliese el loor de multitudes al acabar la Q3.

Lewis Hamilton (Mercedes) volvió a hacerse con la 'pole', la tercera vez este curso, pero al margen del nuevo pulso entre la escudería alemana y Ferrari, Alonso apareció con luz propia en medio de esta rutina entre los dos gallos, no solo por colarse por primera vez en la Q3 esta temporada, sino por finalizar séptimo, todo una hazaña, ya que éste parece en realidad el techo, pues por encima parecen imbatibles las tres escuderías que a día de hoy aparecen como inalcanzables (Mercedes, Ferrari y Red Bull).

FIABILIDAD DEL MOTOR

Al aficionado le ha quedado un buen sabor de boca por lo que le ha brindado su ídolo en Barcelona, donde Alonso siempre da un poco más. No en vano, Barcelona es su última victoria, ya en el lejano 2013, cuando firmó su 32 triunfo en la F1.

Ahora solo queda saber si habrá continuidad en la carrera. El expediente del bicampeón español esta año no invita a mucho; no ha acabado ni una carrera y en la última (Rusia) finalizó hundido, ya que su McLaren ni le permitió iniciar la prueba. Una nueva avería lo dejó en la estacada.

Alonso vive un momento de ebullición, porque a falta de sensaciones en la F1, tiene en la agenda una carrera en Indianápolis que le ha devuelto la alegría, las famosas 500 Millas, pero con lo acontecido hoy nadie duda que el asturiano mañana desde la cuarta fila, justo por detrás de Checo Pérez (Force India) le va a meter el morro en la primera gran frenada antes de llegar a la curva de la recta del circuito a los Red Bull, Ferrari y Mercedes.

PUNTO DE INFLEXIÓN

La realidad, quizá, será otra, después de los varapalos que ha sufrido esta temporada, y en las dos anteriores, en McLaren y con los motores Honda. El equipo británico actualmente no es rival de nadie, y solo los destellos de Alonso permiten que el aficionado le preste algo de atención.

Este domingo Alonso en Barcelona, como ya ha advertido en la previa días atrás, quiere que en su casa haya un punto de inflexión, y aunque no estará en Mónaco, desea que a partir de ya el motor aguante, sea más competitivo y que no sólo empiece a ver la bandera a cuadros en cada carrera, sino que el podio no quede tan lejano, imposible a día de hoy.

En la otra liga, la de la lucha por el título, los problemas de Hamilton en Rusia parecen olvidados. En Mercedes las actualizaciones que han traído a Barcelona han permitido que su piloto estrella vuelva a la 'pole' y en ella esperan que se cumpla una máxima en el trazado español, como es que salir primero da la victoria con casi toda casualidad; así ha pasado en trece de las carreras desde el 2000 en Barcelona.

Hamilton compartirá la primera línea mañana con el líder del mundial, Sebastian Vettel, después de que en los garajes de Ferrari este mediodía haya obrado el segundo milagro de la jornada: los mecánicos han cambiado el motor del bólido entre la tercera sesión de libres y la Q1. Vettel ha sacado el coche y éste parecía volver a fallar, pero sin entrar en el garaje ha logrado volver a ponerlo en funcionamiento. Al final, segundo mejor tiempo para el alemán.

BOTTAS Y RAIKKONEN

Detrás de los dos pilotos con más títulos en la actualidad, los dos segundos de Mercedes y Ferrari, Valtteri Bottas y Kimi Raikkonen, respectivamente, intentarán dar el susto que en el caso del primero de ellos acometió en Rusia, donde realizó una salida endiablada que le llevó a la primera posición y acabó ganando su primera carrera como piloto de la F1.

Red Bull, una vez más, jugará el papel de tercero en discordia, aunque en esta ocasión la diferencia con los de delante empieza a acortarse notablemente. Hoy en la Q3, el holandés Max Verstappen firmó un mejor crono a cinco décimas de Hamilton, y menos de tres con Raikkonen. Algo más alejado quedó como sexto mejor piloto el australiano Daniel Ricciardo, a algo más de un segundo del inglés.

Sergio Checo Pérez (Force India) ha mantenido la tónica de este inicio de temporada y, además de entrar en la Q3, se presenta como uno de los pilotos a acabar entre los puntos, como así lo ha hecho en todas las carreras esta temporada. Su octavo puesto en la Q3, saliendo por detrás de Alonso, le abre una nueva ocasión de estar en el grupo para luchar por los puntos.

CARLOS SAINZ, 12º

Menos fortuna ha tenido en la clasificación el madrileño Carlos Sainz Jr (Toro Rosso), que no ha podido alcanzar la Q3, tanda que sólo ha corrido una vez esta temporada (Australia). No obstante, las actuaciones de Sainz han sido más notables el día de la carrera (ha puntuado en tres de los cuatro grandes premios) que en la jornada de clasificación.

La quinta prueba del mundial de F1 se correrá en el Circuito de Barcelona-Catalunya (4'655 kilómetros) a las 14:00 horas, en que los pilotos deberán dar 66 vueltas al trazado (307 kilómetros).