Feliciano López y Pablo Carreño se despiden de Indian Wells

El estadounidense Sam Querrey, espoleado por el público, tumbó a Feliciano López por 6-3 y 6-4 en 67 minutos para asegurarse la clasificación a los cuartos de final de Indian Wells, primer Masters 1000 de la temporada. Su rival en esa ronda será el canadiense Milos Raoni. López lidera los enfrentamientos directos con Querrey con un registro de 6-5, aunque los tres últimos envites han sido para el norteamericano.

El toledano no podrá disputar los cuartos de final en el desierto californiano, su mejor resultado en el campeonato, obtenido en 2015. López mostró una buena versión ante un rival con un cañón por saque, un arma que no pudo neutralizar en ningún momento, cediendo la primera manga en 27 minutos tras haber sufrido una rotura de saque en el séptimo juego.

El español salió en la siguiente manga dispuesto a dar su mejor versión, pero la potencia del servicio de su contrincante le llevó a instantes de clara frustración, como mostró con varios aspavientos dirigidos hacia su equipo en las gradas. Querrey mantuvo la concentración y logró el pase a cuartos de final por primera vez tras 13 apariciones en este torneo.

"NO ESPERABA ESTAR EN ESTA FORMA CON 36 AÑOS"

Feliciano López se marcha del torneo feliz por haber ganado a un Top 10 como Jack Sock en tercera ronda: "No esperaba estar en esta forma con 36 años". "Me siento muy afortunado y orgulloso de seguir siendo competitivo a estas alturas de mi carrera, cumpliendo 37 años en septiembre. Estar aquí jugando con los mejores y ganarlos de vez en cuando es un placer. No esperaba estar en esta forma con 36 años", manifestó.

"Hay que valorar esa victoria ante un Top 10. Eso es lo más destacable. Es muy importante para mi carrera, me refuerza mucho y me da la energía y la ilusión para seguir", añadió. "El tenis es así. De un día para otro puede cambiar mucho. Ayer (contra Sock) fue un partido duro, largo y en el que jugué bastante bien por momentos, pero hoy fue completamente diferente. No encontré la manera de jugarle", analizó el español.

CARREÑO CAE ANTE EL 'BOMBARDERO' ANDERSON

El sudafricano Kevin Anderson sufrió de lo lindo para deshacerse de Pablo Carreño pero terminó por adquirir el billete a cuartos de final, al imponerse por 4-6, 6-3 y 7-6(6) en dos horas y 18 minutos. Anderson se medirá en esa ronda al croata Borna Coric, que superó al estadounidense Taylor Fritz por 6-2, 6-7(6) y 6-4.

Carreño, que trataba de alcanzar los cuartos de final de un Masters 1000 por segunda vez en su carrera (lo logró el año pasado en el torneo californiano), ha perdido los cuatro partidos en los que se ha medido a Anderson a lo largo de su carrera. el tenista español posee un registro de una sola victoria y 21 derrotas frente a jugadores del Top 10 (ganó a Milos Raonic en Roland Garros el año pasado).

TENIS SÓLIDO

Anderson echó a andar con un juego en blanco, pero se topó con un rival que elaboraba un tenis solidísimo y que encontraba respuestas para el potente saque del sudafricano, tan demoledor por instantes.

Carreño firmó una rotura de saque que le sirvió para ponerse 5-4 por delante y no perdonó.

Su contrincante, sin embargo, se vengó en la segunda manga y disfrutó de una amplia ventaja (5-2) sin perder un ápice de ritmo de juego y de regularidad al servicio. en la manga definitiva, el asturiano mostró una versión muy completa de sí mismo y permaneció concentrado y ofreciendo un gran tenis. Sin embargo, los nervios y algunos errores no forzados le jugaron una mala pasada y se quedó muy cerca de repetir cuartos de final.

"SI QUITAMOS EL SAQUE CREO QUE LE GANARÍA BASTANTE FÁCIL"

Pablo Carreño reconoció que es "muy frustrante" jugar contra Kevin Anderson y rivales con un servicio tan potente, hasta el punto de asegurar que, sin ese saque, sería capaz de ganarle "bastante fácil".

"Tiene un saque muy bueno. Esa es la diferencia. Si quitamos el saque creo que le ganaría bastante fácil, pero al tenis se juega con el saque, así que tengo que mejorar el resto", señaló el asturiano, que ha perdido contra el sudafricano las cuatro veces que se han enfrentado.

"Cuando me iba a restar atrás en el primer saque, parecía un colador. Es muy frustrante porque ves que pasan los juegos y no baja la intensidad de su saque. Así tú tienes una presión extra con el tuyo. A la que falles, se acabó", añadió.