Cuartos, terceros, segundos y... ¿primeros?

Cuartos, terceros, segundos y... ¿primeros?

Cuartos en el Europeo de Serbia 2012, terceros en el Europeo de Dinamarca 2014, segundos en el Europeo de Polonia 2016 y... ¿Primeros en Croacia 2018? La selección española buscará a partir de mañana en Zagreb un título continental que se le ha resistido históricamente.

De hecho, el conjunto español, pese a no haber ganado nunca el torneo, es junto a Suecia el equipo que más veces ha disputado la final, un total de cuatro, tras llegar al último partido en las ediciones de 1996, 1998, 2006 y 2016. Un maleficio que los de Ribera tratarán de romper en la capital croata, donde España disputará su octava semifinal, la cuarta de manera consecutiva, en las trece ediciones que hasta ahora se han disputado del Europeo.

NADA FÁCIL

No lo tendrá nada fácil, sin embargo, el conjunto español que compartirá cartel con las tres selecciones más laureadas del torneo: Suecia, campeona en los años 1994, 1998, 2000 y 2002, Francia, ganadora en 2006, 2010 y 2014, y Dinamarca, que se colgó el oro en 2008 y 2012.

Para empezar, la selección española tendrá que derrotar mañana (18:00) si quiere acceder a la gran final a la todopoderosa Francia, la vigente campeona mundial y el único equipo que ha sido capaz de ganar todos sus partidos en el torneo.

El conjunto francés ha demostrado que pese a la ausencia de leyendas como el portero Thierry Omeyer o el lateral Daniel Narcisse, que cerraron su carrera internacional tras el Mundial disputado el pasado año en Francia, sigue estando un paso por encima del resto de sus rivales.

FRANCIA, IMPONENTE FÍSICO

Una superioridad que se cimenta no sólo en su imponente físico, sino en una fortaleza mental que le permite manejarse mejor que nadie en los momentos decisivos del torneo, como ya ha demostrado en este Europeo en los encuentros ante Noruega, Suecia y Croacia.

Al equipo francés no le ha hecho falta ni la mejor versión de su gran estrella, Nikola Karabatic, al que el técnico Didier Dinart ha preservado todo lo posible en ausencia de otro lateral de garantías tras la lesión del barcelonista Timothey N'Guessan, para dominar el torneo.

Y es que la madurez demostrada por jugadores como el portero Vincent Gerard o el central Kentin Mahe, máximo anotador del conjunto francés con 26 tantos, han permitido a Francia seguir siendo el equipo dominador, que ya apeó a España de la gran final en el Europeo de Dinamarca 2014 y el Mundial de Catar 2015.

DINAMARCA ANTE SUECIA

Por su parte, Dinamarca, la vigente campeona olímpica, y Suecia se disputarán (20:30) la otra plaza en juego para el partido por el oro en una semifinal, que los suecos no alcanzaban desde hace dieciséis años.

El conjunto escandinavo, el gran dominador del torneo en sus primeros años, como confirman las cuatro medallas de oro que conquistó en las cinco primeras ediciones, no peleaba por las medallas desde 2002, cuando los Bengan Boys, el legendario equipo entrenado por Bengt Johansson ganó su cuarta corona continental ante su público.

Menos imponente parece la actual selección sueca, que, sin embargo, ha recuperado desde la llegada al banquillo de Kristjan Andresson, algunas de la señas de identidad que le llevaron a dominar el balonmano mundial en los años finales del siglo XX y los primeros del XXI.

EXCELENTES PORTEROS

Intensidad defensiva, una excelente portería, gracias a la presencia de Andreas Palicka y Mikkael Appelgren, veloces extremos como Jerry Tollbring y, sobre todo, el carácter que imprime al equipo Jim Gottfridsson han devuelto a Suecia a su lugar entre la aristocracia europeo.

Un lugar del que Dinamarca no se ha movido en los últimos años, gracias a la presencia de superestrellas como el lateral Mikkel Hansen o el portero Niklas Landin, los puntales de un equipo sobrado de recursos y de talento, que parece haber dado un nuevo paso adelante con la presencia de Nikolaj Jacobsen en el banquillo.

CUATRO FINALES PERDIDAS

Durísimos rivales que no hacen perder la confianza al equipo español, que como siempre aseguran sus integrantes "es capaz de competir con cualquiera", gracias a un juego en el que la inteligencia táctica compensa la falta de lanzamiento exterior y poderío físico.

Un camino propio con el que España tratará de resarcirse de las cuatro finales perdidas ante Rusia en 1996, Suecia en 1998, Francia en 2006 y la más reciente ante Alemania hace dos años en Polonia.

Amargos recuerdos que los Hispanos, que también cuentan en su palmarés con dos medallas de bronce en los años 2000 y 2014, tratarán de olvidar en Zagreb y poner fin a la cuenta atrás iniciada hace seis años en Serbia. Cuartos en 2012, terceros en 2014, segundos en 2016 y .... ¿Primeros en 2018?