El Arsenal lo apuesta todo a la Europa League

Al Arsenal y a Arsene Wenger les queda sólo una bala esta temporada: la Liga Europa. La segunda competición en importancia en el continente, siempre por detrás de la Champions, se ha convertido en la tabla de salvación del conjunto londinense y del veterano preparador francés.

Sin opciones desde hace meses en la Premier, fuera de los puestos de Liga de Campeones y apeado tiempo ha de la FA Cup y de la Copa de Inglaterra, la Liga Europa, torneo que arrancó como una mera distracción en la noche de los jueves, ha ido adquiriendo relevancia en el seno Gunner hasta pasar a ser el objetivo primordial.

WENGER, 22 AÑOS EN EL CLUB

El rival del Atlético de Madrid en semifinales se aferra a esta competición para salvar una campaña que se torció desde muy temprano y, de paso, lograr el ansiado billete para la próxima Champions. No es el rival que quería Wenger -"Todo el mundo habla del Atlético; sobre el papel es el equipo más complicado"-, pero es el que le ha tocado y al que tendrá que superar si quiere regresar a su primera final continental desde 2006.

"Todo el mundo habla del Atlético y, sobre el papel, parece que es el equipo más fuerte. Sin embargo, cuando miramos al resultado del Salzburgo vemos que lo han vuelto a hacer. Además, soy de Francia y sé cómo es el ambiente en Marsella, allí siempre es difícil jugar", aseguró Wenger el jueves poco después de sellar la clasificación en Moscú.

Al veterano estratega galo, de 68 años, siempre le han reprochado no conseguir repetir en Europa el fútbol mostrado en Inglaterra. Y es que en sus 22 años al mando del equipo cañonero sólo ha llegado a dos finales europeas y a otras dos semifinales.

ANTERIORES FINALES

La primera final fue en el curso 1999/2000, con históricos como Seaman, Dixon, Adams, Keown, Petit, Vieira, Henry y Bergkamp en plantilla, cuando se plantó en el último partido de la ya extinta Copa de la UEFA y cayó contra todo pronóstico por penaltis ante el Galatasaray turco.

Hubo que esperar seis años para ver de nuevo a los ingleses peleando por un título en Europa: en 2006 volvieron a una final, de la Liga de Campeones esta vez, pero también volvieron a inclinarse. Esta vez fue el Barcelona de Ronaldinho, Eto'o, Puyol, Deco, Giuly, Iniesta y compañía el que, en un choque marcado por la tempranera expulsión de Lehmann en el minuto 18, los apartó de la gloria por 2-1.

No ha habido más finales europeas en el reinado de Wenger en Londres, aunque sí una semifinal más -dos con la actual-, en 2008/2009, un curso en la que tres ingleses coparon cuatro de las plazas en la penúltima ronda pero fue un español, el Barcelona, el que se hizo con el título. En esa ocasión el verdugo del Arsenal fue el Manchester United por un marcador global de 4-1.

UNA TRAVESÍA DE OCHO AÑOS

Desde entonces, una travesía de ocho años sin apenas relevancia en la Champions: unos cuartos de final y siete eliminaciones consecutivas en octavos son su pobre balance en este tiempo.

Los tres títulos de la FA Cup (Copa de Inglaterra), en 2014, 2015 y 2017, no han calmado los ánimos de la afición 'cañonera' que esta temporada ha vuelto a pedir con vehemencia, antes y después de los partidos, un cambio de entrenador y en el organigrama del club.

Wenger, que a finales del curso pasado firmó una ampliación por dos años, vuelve a estar seriamente cuestionado y muchos consideran que su continuidad se verá seriamente afectada si no levanta en Lyon la Liga Europa. Al estratega francés no le tembló la mano en el mercado de fichajes -no al nivel de Pep Guardiola en el Manchester City ni de José Mourinho en el Manchester United, obviamente- y hasta en dos ocasiones hizo saltar la banca.

LACAZETTE, EL PELIGRO

Primero con Alexandre Lacazette, por el que pagó 46,5 millones de libras al Olympique de Lyon, y después, en el pasado mercado de enero, cuando desembolsó 56 millones por Pierre-Emerick Aubameyang, del Borussia Dortmund.

Sin embargo, el delantero africano, el futbolista estrella de estos 'Gunners', no está registrado en la competición y no podrá jugar contra el Atlético al haber tenido minutos ya con el Dortmund. Pese a la inversión, el equipo tiene muchos puntos débiles y no ha logrado los resultados ni la continuidad que le permitan pelear con los grandes en Inglaterra. En la Premier es sexto, a 13 puntos de los puestos de Champions y a 13 del líder, el City.

EL CENTRO DEL CAMPO, LA CLAVE

La llegada del armenio Henrikh Mkhitaryan en invierno, en un intercambio con Alexis Sánchez, que puso rumbo al United, devolvió cierta alegría e ilusión a los hinchas, aunque siguen sin confiar plenamente en su equipo. El punto más fuerte de este Arsenal, por calidad y talento, es el centro del campo. El recién renovado Özil lidera un medio que cuenta con nombres de garantías como el llegador Ramsey, Elneny, Xhaka o el recuperado Wilshere.

Las dudas se ciernen en la portería, ya que ni Cech ni Ospina han demostrado el nivel esperado, y en la defensa. Mustafi, el jugador llamado a liderar la zaga, no ha rendido en el Emirates como lo hizo en Mestalla, mientras que el capitán, Koscielny, se ha perdido, entre lesiones y sanciones, un gran número de encuentros este curso.

El once tipo del Arsenal es el siguiente: Cech; Bellerín, Mustafi, Koscielny, Monreal; Elneny, Xhaka, Ramsey; Mkhitaryan, Özil y Aubameyang (en Liga Europa, Lacazette).