‘Mi cámara y yo’ investiga si Madrid está preparada para las inundaciones

‘Mi cámara y yo’ investiga si Madrid está preparada para las inundaciones
‘Mi cámara y yo’ investiga si Madrid está preparada para las inundaciones

En pleno temporada de riadas y teniendo aún en la retina las de Málaga, Mallorca o Canarias, el reportero de ‘Mi cámara y yo’, Pablo Dorado, recorre la Comunidad de Madrid en busca de las llamadas ‘zonas inundables’ que existen en la región, que según el informe elaborado por la Dirección de Protección Ciudadana son treinta en total.

Una de ellas se encuentra en el municipio de San Lorenzo de El Escorial. En los años 80 se construyeron un centenar de viviendas sobre un río, cuyo cauce decidieron reconducir previamente. Los habitantes del municipio de Villa del Prado también saben bien lo que son las inundaciones. La última grave ocurrió en 1998. De hecho en la ermita del municipio, Nuestra Señora de la Poveda, levantada sobre el cauce del río Alberche hace 4 siglos, lucen varias placas conmemorativas en la entrada señalando la altura que alcanzó el agua en los episodios más graves ocurridos en la zona, allá en 1990.

Pero no son las únicas, hay otras muchas zonas afectadas que están salpicadas por toda la Comunidad. Poblaciones como Torrelodones, Majadahonda, o varios municipios del Jarama tampoco se salvan.

Antonio López, Elena Miñambres, Ainhoa González, del área de Información Meteorológica de Telemadrid, explicarán cómo está afectando el cambio climático, qué es la gota fría o por qué son más frecuentes las inundaciones en la zona del Levante que aquí. Aunque aseguran que ni los propios profesionales pueden descartar que algún día suceda algo similar en el centro de la península.

El programa también ha acudido al primer simulacro europeo organizado por los cuerpos y fuerzas de seguridad de varios países, que se ha realizado precisamente en Madrid. El objetivo es mostrar cómo debemos actuar en caso de catástrofe. Y ha escuchado los consejos de los bomberos en el supuesto de que la tromba nos sorprenda antes de salir de casa y se nos haya inundado el sótano o nos pille en plena carretera dentro del coche. Destacan que no se debe cruzar nunca el cauce de un río o una riada por muy bajo que nos parezca el nivel de agua.