Directorio
de personajes
5 de junio
de 2003
JUAN
LUIS CEBRIÁN
Consejero Delegado del Grupo Prisa
Las
Frases................
-"Todavía
hay aspectos intolerantes en la derecha y en la izquierda; la democracia es manifestarse
contra lo que se quiera".
-
"Me
ha sorprendido, ingratamente, determinados aspectos de la campaña, como
ha sido la acusación de la derecha a la izquierda de rojos separatistas
y la rápida respuesta de la izquierda, diciendo a los de derecha que son
unos fascistas, porque con esas declaraciones lo que está en juego es poner
en peligro una convivencia democrática".
-
"La Transición se hizo sobre el olvido y el perdón, pero hubo
demasiado olvido y ahora se está recuperando la memoria histórica
con la novela".
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Juan
Luis Cebrián habló en EL CÍRCULO de su
última novela, "Franco moribundia",
que abarca el espacio de tiempo comprendido entre la muerte
de Franco y el Golpe de Estado del 81. Estos años,
en opinión del escritor, "fueron los de la
Transición, en los que una dictadura se convirtió
en un régimen democrático, pagando un enorme
precio, en sacrifico y renuncia de muchas personas. No obstante,
la Transición fue poco épica, porque la hicieron
los propios franquistas reconvertidos. Las cosas se hicieron
como pudimos, con una salvación: teníamos claro
que no queríamos repetir ni una guerra civil ni una
dictadura".
En
opinión de Cebrián, los jóvenes de hoy
tienen lagunas importantes en cuanto a esta parte tan reciente
de nuestra historia. "La Transición se hizo
sobre el olvido y el perdón, pero hubo demasiado olvido
y ahora se está recuperando la memoria histórica
con la novela. En parte, he escrito mis novelas y he escrito
'Franco moribundia' pensando en mis hijos, que ya son mayores,
pero que no saben quien era realmente Franco, Carrero Blanco
o Alonso Vega".
No
obstante, "la Transición no acaba con el Golpe
de Estado de 1981 -aclaró Cebrián-, sino que
acaba con el triunfo de los socialistas en el 82 y con la
desarticulación de las tramas golpistas del ejército.
Pero el golpe marcó una diferencia temporal entre la
dictadura y el deseo de este país de vivir en un régimen
democrático".
En
su novela, Juan Luis Cebrián relata la muerte de Franco desde la perspectiva
del propio Franco, algo que, en opinión del autor, "es una licencia
literaria, mediante la cual Franco piensa en lo que ha sido su vida, en los que
ha hecho. Y le parece bien. Piensa que hizo lo que tenía que hacer". "Franco
moribundia" refleja también el sentido familiar de Franco. Cebrián
comentó que "la obsesión de Franco por la familia es muy
evidente y está marcada por el odio a su padre, que era militar, alcohólico
y maltrataba a su madre y a sus hermanos. De ahí la posición de
Franco en contra del divorcio y el defender a su yerno, aunque lo despreciaba". Un
personaje de ficción de la novela es el encargado de introducir las dudas
sobre la postura del Rey en el golpe de Estado del 81. Cebrián explicó
que "entonces yo era Director de El País y no tenía ninguna
duda de la postura del Rey y de lo que estaba haciendo, porque hablaba cada poco
con Zarzuela. Pero sí surgieron esas dudas porque el Rey tardó horas
en aparecer, ya que tuvo que desarticular todas las Capitanías Generales.
No fue un golpe descoordinado, sino de mucha importancia. Además, los golpistas
acusaron al Rey de haber organizado el golpe, y eso es absolutamente falso". La
novela deja traslucir el cambio, no sólo político, sino también
social de aquella época y, es que, "la Transición -comenta
Cebrián- supuso un cambio generacional. Hubo un cambio cultural muy fuerte
iniciado con el Concilio Vaticano II, la píldora, la inmigración
o la llegada del turismo. Era un mundo muy cambiante". Por
otro lado, hablando del panorama político actual, Juan Luis Cebrián
señaló, refiriéndose a las pasadas elecciones, que "me
ha sorprendido, gratamente, el aumento de participación. Las nuevas generaciones
tienen que ser conscientes lo que le ha costado a este país votar libremente.
Y me ha sorprendido, ingratamente, determinados aspectos de la campaña,
como ha sido la acusación de la derecha a la izquierda de rojos separatistas
y la rápida respuesta de la izquierda, diciendo a los de derecha que son
unos fascistas, porque con esas declaraciones se lo que está en juego es
una convivencia democrática". Corrientes
fascistas a las que hace referencia "Franco muribundia", tienen
su réplica en la actualidad en cierto grupos radicales. Juan Luis Cebrián
comentó que "no me preocupan tanto los que llevan la cruz gamada
debajo de la chaqueta, como los que la llevan y no lo saben. En los últimos
tiempos han aparecido comportamientos inquisitoriales, como cuando los actores
se manifestaban en contra de la guerra de Iraq y aparecía gente diciendo
por qué no se manifestaban por no sé cuantas cosa más. Este
comportamiento esconde una mentalidad tan intolerante que puede tener que ver
con psicología del fascismo. Todavía hay aspectos intolerantes en
la derecha y en la izquierda; la democracia es manifestarse contra lo que se quiera.
Y ese necesario ejercicio de la libertad de expresión está siendo
muy mediatizado por los grupos políticos. La Democracia y la libertad hay
que cuidarlas porque siempre están en peligro. Cuando alguien se apodera
de la bandera de un país, ya sea España o el País Vasco,
o cuando alguien dice a otro que está fuera de la Constitución,
se están rompiendo las bases del consenso democrático".
En cuanto al problema del terrorismo en el País Vasco, que aparece en la
novela y que sigue vigente en la actualidad, Cebrián señaló
que "últimamente se ha puesto de moda tratar a todos los terrorismos
por igual, cuando son muy diferentes. ETA es un gran fracaso político por
parte de los grupos democráticos. Se ha mejorado en la colaboración
con Francia, se ha mejorada en la coordinación y actuación de los
Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, hay menos atentados y Eta se ha debilitado,
pero se han fortalecido las diferencias políticas y sociales en el País
Vasco. Y eso es un fracaso". Periodistas
invitados: Eduardo Sotillos (Periodista) Eduardo Verdú (Periodista)
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