Lomo ibérico

Recordando a Italia

20.06.2012 | 11 Comentarios
Lomos con la hinchada azzurra

Pi, pi, pi, sonó el despertador, miré el reloj y eran las 4 de la mañana, me acerqué al espejo y me miré a los ojos, estaban ensangrentados por el cansancio. Nos esperaba una dura travesía hacia Gdansk. Dos vuelos de avión, uno de ellos el de Eurolot, una compañía polaca de cuyas estadísticas de accidentes mejor no saber. Menos mal que el hotel Novotel de Girona estaba a cinco minutos del aeropuerto. Los seis componentes del Lomo que nos animamos al viaje (Nico, Fofo, Pacho, Toneti, Alberdiola y yo) nos enchufamos las camisetas y pusimos rumbo al aeropuerto. El primer vuelo destino Wroclaw salía a las 6.30 de la mañana. Nos sorprendió ser los únicos que viajábamos como aficionados españoles. El ambiente allí no se parecía mucho al que la televisión mostraba días atras de Barajas.

 

Una vez en el avión hicimos el ritual del agua bendita. Llevábamos un pequeño bote bendecido por Juan Pablo II, el Papa polaco, al que le pedimos llegar sanos y salvos. A ninguno de los seis nos gusta mucho volar. El primer vuelo salió perfecto y pudimos echar una cabezadita, aunque el cuello se nos resintió a más de uno. Desde las alturas se veía una ciudad muy verde, con pequeños núcleos de población. A medida que nos acercábamos al aeropuerto de Wroclaw los núcleos eran más grandes, pero el verde no desaparecía. Daba gusto ver una ciudad con ese esplendor. Además el clima acompañaba, el cielo estaba despejado y por lo menos había 20 grados.

Salimos del aeropuerto muy contentos, ya que el avión llegó antes de lo esperado. Tuvimos un poco de miedo porque los dos vuelos eran muy justos. Nos pusimos las máscaras del Lomo y de repente todo el cansancio desapareció. No era Gdansk, pero ya estábamos en Polonia y no podía faltar el grito a los cuatro vientos de que el “Lomo ya está en Polonia”.

El siguiente avión, el de Eurolot, era bastante más pequeño que el primero de Ryanair, además de que era de hélice. Unos aficionados malagueños intentaron tranquilizarnos diciéndonos que “tranquilos que estos de Eurolot planean muy bien si algo falla”. Una vez dentro nos llevamos una sorpresa: ¡nos dieron de comer! Empezábamos a pillar cariño a la compañía. El despegue salió muy bien, pero en mitad del viaje hubo unas turbulencias y pude ver como Fofo despegó el trasero del asiento durante al menos dos segundos. Cayeron muchas risas pero nos pusimos algo nerviosos. Vaya si planeaba el avión.

 

LLEGADA A GDANSK

De nuevo empezamos los canticos, estábamos felices, todo estaba saliendo a la perfección. En el aeropuerto de Gdansk se empezó a notar el ambiente y por entonces toda persona que nos encontrábamos era compatriota. ‘¡Sí, sí, sí, España ya está aquí!’ Se oían los gritos desde lejos. Llamamos a Dominique, nuestro casero y nos indicó como llegar a nuestra calle, Jozefa Hallera.

Al llegar, pagamos al casero y le preguntamos dónde podíamos hacer las primeras compras del viaje. Al salir de la casa nos acercamos a una tiendecita muy de pueblo, con su tendedera de toda la vida. Le volvimos un poco loca haciendo nuestros cálculos con los zlotis polacos. No parecía que los polacos se iban a manejar mejor que nosotros con el inglés.

Luego nos dirigimos hacia la estación de tren a cambiar nuestros euros. El cambio estaba a 4,1 zlotis por euro. El ambiente en las calles era impresionante y de camino nos cruzábamos con algunos italianos que nos saludaban efusivamente: “Españoles cazzos”, nos decían. Pero la mayoría de aficionados eran de la roja y nos mantenían cinco minutos botando de camino a nuestro destino. A la salida de la estación central varios aficionados irlandeses portaban carteles que leían “I need tickets” y nos llegaron a ofrecer 350 euros por cada entradas. La Selección no tiene precio y tuvimos que hacer caso omiso.

 

PREPARTIDO EN LA ZONA DE APTEKA

Más tarde llegamos a una zona de bares, en el que destacaba el Barbados, y que estaba llena de españoles, vestidos de multitud de maneras: unos disfrazados de sevillanas, varios con sombreros de toros con los que nos hermanamos por nuestras caretas “lomescas”, polacos ataviados con bufandas españolas y danzando al son de los cánticos ibéricos, etc. En el centro de la calle había un italiano que estaba siendo manteado por varios hinchas españoles que lo lanzaban a más de un metro de altura. Se oían cánticos como: “ Jugar al catenaccio es una mierda uuuu, jugar al tiki taka nos parece mejor”, o “ Esta es tu hinchada, tu hinchada, tu hinchada que te anima, te anima, te anima con el alma, el alma, el alma y la garganta, garganta, garganta”.  Alrededor había muchas banderas, todas españolas, pero también las había de alguna comunidad autónoma, como la de Castilla, o la de Barcelona que portaba mi amigo Toneti. En la entrada del bar principal destacaba una pancarta enorme en honor a Manuel Preciado con la que logramos guardar un minuto en absoluto silencio. Me sorprendió mucho también que la segunda pancarta más grande era de una peña de Hernani. A medida que avanzaba la tarde la calle iba creciendo en número y las  polacas, que por cierto es difícil encontrar una fea, se acercaban a hacerse fotos con los españoles. Era divertido ver como desde lejos se acercaban algunos seguidores italianos cuya mayoría optaba por darse la vuelta o tratar de esquivar la marea roja. Algunos atraídos por el jolgorio de los españoles se acercaban para formar parte de los cánticos. Estaba siendo una oda a la pasión por el fútbol.

Se acercaba la hora del partido y algunos también quisimos ver la final de Roland Garros que jugaba Nadal. Otra razón para disfrutar del sentir español. Los supermercados de alrededor estaban abiertos, aunque fuera domingo, y sobre todo el vodka polaco que estaba a muy buen precio. Compramos un par de botellas para comprobar si la fama de su calidad era tal como describían ellos mismos. Fue abrir las botellas y los polacos crecían alrededor “we love spain, we love spain”, cantaban.  A las 5.15 Nico empezó a tocar la bocina para intentar reunirnos a todos, salíamos muy justos de tiempo para el comienzo del partido.

 

LOCURA EN EL TRANVÍA

La mejor opción para llegar a tiempo en estos casos era el tranvía. Pasaba uno cada tres minutos y todos iban dirección al Arena de Gdansk. Las carreteras iban congestionadas de coches y no quedaba ni un solo taxi libre. Los vagones iban repletos de gente, en su mayoría españoles. Una vez en las paradas la puerta tardaba en abrir y la gente empezaba a aporrear los cristales, pero a la gente no parecía molestarles porque se hacía ruido con mucho ritmo.  Fofo y Toneti se pusieron al megáfono y la gente empezó a seguir las canciones del Lomo y de España: “Ser del Lomo es un sentimiento, que se lleva se lleva muy adentro y por eso lo sigo a todas partes, ser un lomo no puede ser más grande”.  

Salimos del tranvía a veinte minutos del comienzo del partido. Tocaba correr por la calle Zaglowa. La gente iba como loca, gritando, saltando, chillando. Nosotros cogimos una bandera gigante y la llevamos entre todos corriendo. A mitad del camino hicimos el ritual prepartido cerrando un círculo de rodillas y deseándonos suerte. Parecía como si fuéramos nosotros los que saltáramos al campo.  Una vez en los aledaños del estadio nos repartimos las entradas, tuvimos que ir en parejas de dos. A mí me tocó con mi primo Pacho y nos sentamos  en uno de los graderíos de la zona verde en el córner de la portería de España.  

 

AZZURROS VERSUS IBÉRICOS

Tocaron el himno de Italia que apenas fue seguido por los aficionados. Las fuerzas se repartían en un 80 % a 20 % a favor de los españoles. Llegó el turno del himno español y todos nos levantamos para tararearlo, pues seguimos sin letra. Pasados 15 minutos no me había enterado de nada, el ambiente era tan colorido en las gradas que era difícil concentrarse en el partido y el viaje de ida al estadio nos había dejado agotados, menos mal que en cada esquina del estadio había unos marcadores gigantes que te ponían la repetición de las mejores jugadas. Durante la primera parte España uso mucho el toque pero las llegadas de Italia eran más claras. Pirlo estaba muy entonado y nos llevamos un buen susto cuando Sergio Ramos le robó un balón en el último momento a Balotelli que le dejaba sólo ante Casillas. Había tensión en las gradas y llegamos al descanso acordándonos del mal inicio en la cita mundialista de Sudáfrica.

La segunda parte comenzó como terminó la segunda y todos los aficionados nos mordíamos las uñas. En el minuto 60 apareció de nuevo Pirlo y la grada enmudeció cuando Di Natale mandó su primer tiro a las redes de Casillas. Por primera vez se oían más a los pocos aficionados italianos. Muchos de nosotros no sabíamos qué hacer con nuestros nervios, sobre todo cuando al encenderme un cigarro apareció un agente Uefa para apagarlo. Menos mal que al poco rato apareció Cesc para poner el empate. El delirio en las gradas era total, algunos aficionados dieron las gracias a los barrotes metálicos que teníamos de apoyo para los brazos. Sin ellos podía haber ocurrido alguna desgracia. Después del gol, Del Bosque decidió mover ficha, la defensa italiana estaba muy cansada y había que ir a por el partido.  Salieron Navas y Torres. El campo se abrió con el de los Palacios y Torres llegaba con claridad, pero no acertaba a rematar. La tuvo sobre todo cuando intentó picarla para hacer una vaselina a Buffon en un mano a mano, pero la pelota se largó por encima del travesaño por poco. El partido terminó y el resultado era justo aunque insuficiente para los corazones españoles que habíamos visto tan cerca la victoria.

 

A LA SALIDA CON LAS CÁMARAS DE TELEMADRID Y BOTANDO CON MATÍAS PRATS

A la salida del estadio nos reunimos todos para celebrar el espectáculo que acabábamos de presenciar. La gente salió animada a pesar del resultado. “Nos hemos acostumbrado mal, este resultado es bueno, era Italia” decían unos; otros se cebaban con Torres por las ocasiones falladas. No era del todo justo, el delantero había llevado mucho peligro a pesar de no tener suerte. En los aledaños nos encontramos con Matías Prats que se animó a echarse unos cánticos con nosotros. También con un aficionado que se había pintado todo el cuerpo con la bandera española, ¡vaya pasión llevaba el tipo encima! Luego nos topamos con las cámaras de Telemadrid y con Vicente García que nos pidió a los Lomos la impresión del partido. Tras nuestras declaraciones nos desatamos y nos acoplamos a un grupo de aficionados que estaban montando mucho jaleo. Nos pusimos las caretas y nos pusimos a botar con ellos. Todos nos miraban muy extrañados y nos dimos cuenta que con razón… eran aficionados filipinos y con los cerdos allí no se juega.

  • Ese lomo susiescooooooooooooo A las polacas les meteriais to el lomo, espero!?
    04.07.2012
  • Lo que se ha vivido en este viaje no está en los escritos. Grandioso compartir esos momentos con la selección y más aún con el Lomo Iberico. Es un sentimiento, es una pasión, que se lleva dentro de mi corazón. El Lomo Iberico sería para Maradona como su mejor anfetamina. Vivirlo estos días de Gdansk con todos ellos ha sido colosal. Gracias Lomakos!!! Gracias Susoutos por el gran blog. El Lomo se merecía un reconomiento así.
    21.06.2012 beamontea
  • Leyendo este blog entran ganas de haber ido al viaje! Arriba la Selección!!
    21.06.2012
  • Fabuloso Blog, me he emocionado de recordar todos los momentos. Sin lugar a dudas, todo lo que detalla Susoutos es tal y como fue. Ha sido un viaje enorme!!! Tengo morriña de Gdansk. Que el lomo iberico siga unido por los siglos de los siglos. Fofo.
    21.06.2012 beamontea
  • Como novato del Lomo he de decir que la semana que he pasado con estos tíos ha sido, posiblemente, la mejor de mi vida, y les doy las gracias a todos. Esto que acabo de leer es un pedazo de reportaje, y eso que solo engloba a 1 de los 7 enormes días que pasé con ellos. Gran blog Susoutos, además, siempre es un placer ir comentando un partido con alguien que entiende. Viva el Lomo, Alberdiola.
    20.06.2012
  • El lomo es iberico grande reportaje Suso
    20.06.2012
  • Como diría Matías, pero esto qué es!!!!!????????
    20.06.2012
  • Mucho lomo ibérico y tal pero... se dice, se cuenta, se rumorea... que el auténtico lomo ibérico de bellota estaba en el género femenino polaco. ¿Es verdad eso Suso? Pedro.
    20.06.2012
  • Jajaja, son mejor que el lomo ibérico de bellota, son caviar del Báltico, un museo de bellezas polacas, jaja, un saludo. Suso
    21.06.2012
  • Debo ratificar que el "Lomo Ibérico" es una peña única y sus componentes unos tíos geniales. El pre-partido de Irlanda con ellos no lo olvidaré nunca. ¡Sois grandes! Álvaro.
    20.06.2012
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