Materia reservada

Paesa y los fantasmas del pasado

29.11.2011 | 0 Comentarios
'Paesa, el espía de las mil caras', obra de Manuel Cerdán

Leo en varios medios de comunicación que Francisco Paesa, “el espía de las mil caras” –así subtitulé mi libro sobre el James Bond español-, tras ser detenido en Sierra Leona, fue repatriado a París donde reside en la actualidad. Los compañeros insisten en que Paesa está en libertad porque todos sus supuestos delitos de blanqueo han prescrito. Algo en lo que no estoy de acuerdo. Primero, si las causas pendientes por blanqueo prescribieron en su día fue porque el actual alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch –entonces ministro de Justicia e Interior- ya se preocupó él de que así fuera tras llegar a un acuerdo con el aventurero español.

El último gobierno de Felipe González pagó de esa manera, más una saca con 300 millones de las antiguas pesetas en billetes de diez mil, los servicios prestados del espía. ¿Qué servicios? De los muchos y variados, me referiré sólo a dos: la presión a la testigo de los GAL, Blanca Balsategui, y la entrega de Roldán y los famosos papeles falsos de Laos. Y segundo, no todas las causas en las que se vio envuelto Paesa han prescrito, en todo caso han quedado anestesiadas porque jamás existió una voluntad política y judicial para investigarlas. Y esos delitos, les aseguro, no han prescrito. Paesa no se limitó a blanquear el dinero de Roldán, que procedía del cobro de comisiones y de los fondos reservados del Estado, sino que finalmente se quedó con el botín, engañando al ex director de la Guardia Civil. Cuando localicé y entrevisté a Paesa en París a finales de 2005 me reconoció que aún conservaba una parte del dinero de Roldán y que estaba dispuesto a devolvérselo si no le tocaba las narices.

¿A qué tipología penal pertenece la acción de conservar y aprovecharse de un dinero procedente de la malversación y el expolio de fondos públicos? Paesa asimismo urdió todo el montaje de los papeles de Laos en el que se falsificaron documentos que fueron luego entregados al gobierno español como oficiales. Se abrió una investigación en la Audiencia Nacional, que luego pasó a un juzgado de instrucción, para determinar la autoría de los falsificadores pero el Ministerio de Justicia e Interior logró pararla.

Desde hace tiempo vengo manteniendo que Belloch y González no quieren ver a Paesa ni en pintura y cuanto más lejos estén de España mejor para ellos. La presencia del espía en Madrid serviría para despertar los fantasmas del pasado.

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cerdan_70

Periodista español de larga trayectoria. Ha pasado por distintos medios de comunicación como el diario El Mundo. Como director de INTERVIu fue responsable de exclusivas como la entrevista a Francisco Paesa mientras estaba oculto en París. Es doctor en  Periodismo por la Universidad Complutense. Es coautor de los libros El Caso Interior, El Origen del GAL y Lobo. También ha escrito Paesa, el espía de las mil caras y su primera novela: El Informe Jano. Ha obtenido, entre otros, los premios León Felipe y Periodista del Año 2005, concedido por ARI. En la actualidad es director del programa de Telemadrid, Objetivo.

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