La torre del alquimista

La Regaleira

26.10.2010 | 0 Comentarios
blog_regaleira_elegido

No se hace fácil contar aquello que se ha hecho para ser vivido. Mucho menos si de lo que hablamos es un lugar lleno misterio.  
 

 

La finca de La Regaleira, se encuentra en Sintra, a pocos Kilómetros de Lisboa. Se trata de una pequeña quinta, de cuatro hectáreas, en la que encontramos un hermoso palacio, estilo neo- Manuelino, circundado por un Jardín un tanto peculiar que se extiende por la falda de una pequeña colina.
 
 

 

En 1892 el Brasileño Antonio Augusto de Carbalho Monteiro, hombre de cuantiosa fortuna, adquiere la quinta a los Barones de la regaleira  y encarga en 1989 al arquitecto y coreógrafo de la Scala de Milán, Luigi Manini, que efectúe las obras para remodelar la quinta , que durarán 12 años. En 1997, La cámara municipal de Sintra, adquiere el espacio y durante cuatro años efectúa en él las remodelaciones adecuadas para que éste sea abierto al público y pueda ser visitado.
 

 

Nos encontramos, una vez más, ante la aparición de una obra extraordinaria que permanecía oculta a los ojos del gran público, durante años, y que surge, como ave fénix, para dar testimonio de su grandeza. Y lo que es más, para trasmitir un mensaje a todos aquellos que sepan leer entre su simbología.
 

 

La época actual, fuertemente tecnológica, se caracteriza, entre otras muchas cosas, por el olvido del significado profundo de su pasado. En contra de lo que muchos piensan, no siempre las cosas han sido como hoy las vemos. La mirada del hombre no siempre ha sido la misma. No siempre han existido la tv, ni los aviones, ni los supermercados. No siempre lo único real ha sido la exterioridad. Hubo un tiempo, no tan lejano, en el que la interioridad existía y se la tenía en cuenta.
 

 

Visitar la finca de La Regaleira, de otra forma a la  que suelen hacerlo los turistas, no es solo asombrarse por sus esculturas y sus “peculiaridades”, es también dotar de significado profundo al “paraqué” las cosas han sido hechas de una manera y no de otra. Las cosas nos son casuales, en lugares como la Regaleira, tienen una intención y merece la pena intentar descubrirla. A nadie se le ocurriría pensar que el Quijote de Cervantes sea el producto, surgido al azar, de tirar al aire miles de letras del abecededario y que al caer al suelo, la casualidad hizo que apareciera el texto del mismo tal y como hoy lo conocemos.
 

 

Antonio Augusto de Carvalho era un hombre culto e Ilustrado. Dueño de la biblioteca privada más importante de Portugal y que ahora se encuentra, por motivo de diferentes avatares, recogida en su mayor parte, en la biblioteca del congreso de Washington, en Estados Unidos. Augusto Monteiro de Carbalho es heredero de Los ritos masónicos Portugueses, que a su vez enlazan Con la Tradición de la orden de Cristo, que es el nombre que toman los templarios en Portugal tras su disolución, el 13 de Octubre de 1307, por el rey de Francia Felipe IV el hermoso en connivencia con el Papa Clemente V. 
 

 

Todo ello nos lleva a pensar en la construcción de la finca de la Regaleira como un lugar lleno de simbolismo intencionado. Y de la utilización de la misma, por parte de Monteiro de carvalho, y de sus amigos y compañeros, para ceremonias diversas llenas de un profundo significado para quienes las realizaban.

 

 

Son más que suficientes los motivos  para justificar como debido a la intencionalidad de sus autores, y no a la mera casualidad, el armado arquitectónico del conjunto. Creemos más que justificada la posición que defiende una tradición templaria/ masónica en la construcción de la quinta. La tradición esotérica portuguesa tiene en esta manifestación un claro exponente de la misma.

 

 

La iniciación conllevaba un viaje ritual en el que el candidato, después de superar diferentes situaciones, lograba llegar a nuevos estadíos de comprensión, tras haber “muerto” simbolicamente a la situación anterior. De esta manera se comprende la frase, largamente mencionada en los diferentes trabajos iniciáticos de las diferentes culturas “Quien muere antes de morir no morirá jamás”.
 

 

El apoyo del enmarque físico es intencionalmente efectuado por aquellos que quieren producir en el neófito el pasaje por diferentes situaciones que le ayuden a interiorizar determinado tipo de experiencias. No es casualidad, entonces, la generación de lagos, torres invertidas, laberintos, subterraneos etc que cumplen con la función de acompañamiento, al recorrido personal por el mundo de las sensaciones subjetivas. Hay una enseñanza que traspasar y una experiencia que transmitir. Todo está dispuesto para que venga en ayuda de una mejor comprensión de la  enseñanza.
 

 

Claro está que todo ello solo será comprendido por aquellos que conocen el simbolismo que rodea este especial entorno. Y la manera de dotar de significado a todo este complejo entramado, solo será posible perteneciendo al grupo de la masonería y recibiendo de sus miembros las claves adecuadas para su comprensión.
 

 

El no iniciado no comparte las claves que le ayudarían a dotar de significado, a dar contenido, a las diferentes ceremonias y a los desplazamientos a efectuar.Su mirada será externa y como mucho solo sentirá el placer estético allá donde lo que prima es el conocimiento profundo de las alegorías y rituales.
 

 

Entrar a discutir si los fines propuestos se consiguieron, no deja de ser casi tarea imposible. No tenemos medios adecuados para efectuar tal aseveración. Pero sí el de afirmar, sin género de dudas, que el interés de los constructores de la finca de La Regaleira era el expuesto en los párrafos anteriores. 
 

 

Si se utilizó o no de forma correcta ya es un tema que queda para el campo de la opinión personal. Ni siquiera podemos afirmar que se utilizó para efectuar ceremonias, ya que no podemos negar la posibilidad de que el armado de la finca cumpliera únicamente con un interés de efectuar una síntesis conceptual de los armados teóricos de la masonería y del templarismo.
 

 

Al visitante de la época actual solo le resta la reflexión sobre una forma de conocimiento, inusual en los tiempos que vivimos, y la admiración por un trabajo que, ciertamente, ha trascendido a sus autores.
 

 

Antonio Elegido González-Quevedo
 

El profesor de "Cifras y Letras"

(If you're a human, don't change the following field)
Your first name.
2 + 14 =
Para prevenir spam automático, por favor, resuelve esta pregunta de matemáticas.
Antonio Elegido 70x80

Antonio Elegido González-Quevedo, el "profesor" del programa "Cifras y Letras". Lector infatigable de los clásicos. Viajero. Humanista. Amigo del Quijote.

Artículos anteriores

La Encuesta

¿Podemos permitirnos mas tiempo sin Gobierno?
¿Podemos permitirnos mas tiempo sin Gobierno?
Si
63.7%
No
36.3%