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Humo

22.09.2010 | 1 Comentarios
Coldplay
Humo. Nuestro frame de esta semana está envuelto en humo: el humo líquido de un concierto del grupo Coldplay en una actuación de la gira de su trabajo más reciente, “Viva la vida or Death and All His Friends ”. En el susodicho frame, perteneciente al último reportaje de Treinta Minutos, titulado “Los cazadores de carbono”, podemos ver a Chris Martin y su gente en un momento de éxtasis musical, envueltos en una niebla líquida que deja entrever la imagen de la portada de su cuarto disco de estudio, el cuadro de Delacroix “La libertad guiando al pueblo”.
 
 
 
¿A cuento de qué les digo todo esto? Verán: Coldplay -por si no lo sabían- es uno de los grupos de rock con mayor conciencia ecológica del planeta. Sí señor, como lo oyen; sabedores los chicos de Coldplay de lo mucho que contaminan los jets y los monstruosos camiones que emplean en sus giras, de las toneladas de basura que generan sus conciertos, y conscientes de los efectos secundarios contra el medio ambiente que supone la elaboración de cada uno de sus cd’s de plástico, los Coldplay han hallado una mágica fórmula para sentirse mejor consigo mismos y sus mecanismos: se han convertido en compradores de “créditos de carbono”. Es decir: pagan para compensar al mundo por sus emisiones de CO2; o, lo que es lo mismo, pagan por que les aguantemos sus malos humos. Curioso.
 
 
 
Qué quieren que les diga; a mí me parece un pelín cínico eso de pagar para no sentirse mal y poder ensuciar a pierna suelta durante las giras; es verdad –reconozco- que los Coldplay podrían no compensar al mundo por ser algo sucietes; podrían ser ciertamente como otras estrellas malas malísimas del rock, destroza suites, maleducadas y sin conciencia planetaria. Podrían.  Quizá lo que no me convence de Chris Martin y los Coldplay no es tanto que compren sus créditos de carbono, (son muy libres de hacerlo), sino el hecho de que le den tanto bombo a su buena obra de la semana. Ya saben, yo me inclinaría más por aquello de que “tu mano derecha no se entere de lo que hace...”. Es la imagen autocomplaciente de chicos buenos del rock la que no veo del todo clara: ¿será por un exceso de humo líquido en sus conciertos?
 
 
 
¡Pero no nos ensañemos más con los pobres Coldplay, que bastante tienen con defenderse de las acusaciones de plagio que a diestro y siniestro les llueven cada vez que sacan nuevo disco! Ponía el ejemplo de Coldplay y de su compra de créditos carbono porque me preguntaba cuántas veces nosotros, ciudadanos de a pie, empleamos un sistema similar de pago anticipado con el fin de sentirnos mejor dentro de la piel de nuestra propia conciencia.   
 
 
 
Por ejemplo: pagamos para que una empresa nos recurra las multas de tráfico, pero seguimos sin levantar el pie del acelerador; pagamos un plus en el supermercado por las bolsas reutilizables, verdes todas ellas, pero luego continuamos sin reciclar en nuestro cubo de basura; pagamos a doblón el yogur líquido contra el colesterol, pero después no hacemos el ejercicio físico que necesitan nuestras arterias. 
 
 
 
Lo que les decía: pagamos, en definitiva, para no asumir nuestra responsabilidad, para esquivar o para retrasar las consecuencias de nuestros actos. Y eso que –estoy convencido- nuestras intenciones no son malas. Pero me da a mí en la nariz que nos engañamos, que, en definitiva, nos vendemos humo a nosotros mismos. Sólo que, a diferencia de Coldplay, no tenemos un público detrás que aplauda nuestros estupendos brindis al sol y compre nuestros discos.
 
 
 
Y al final, pesa lo que pasa. O pasa lo que pesa. Queremos quedar bien con nosotros mismos, pero nos defraudamos. Como diría cierto moderno juglar, manchego y genial, recolector del refranero castizo: “las gallinas que entran por las que salen”.

 

  • U2 también han hecho propaganda a favor de la compra de créditos de carbonos.
    27.10.2010 lonia
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Blog J.M. Albelda

Desde 1992 ha desempeñado su actividad profesional como periodista en la Cadena SER, Onda Madrid y Televisión Española. En 1994 comienza a trabajar en Telemadrid en el programa de reportajes El Semanal. Posteriormente estuvo en Panorama de Actualidad y en la sección de local. En 1997 comenzó a formar parte del equipo de redacción de Treinta Minutos, programa que dirige desde el año 2001, desde donde ha elaborado también especiales informativos documentales. Durante su actividad profesional ha obtenido los galardones Premio Ejército del Aire, Tiflos, Antena de Plata y Premio de Periodismo de la Fundación de Víctimas del Terrorismo.

 

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