Abre los ojos

El universo privado de Degas

19.03.2014 | 1 Comentarios
degas_4_1

Edgar Degas (1834-1917) amaba el dibujo sobre todas las cosas. Poco antes de su muerte le dijo a su amigo Forain que no quería ningún responso: “Si tiene que haber uno, tú, Forain, te levantas y dices: “Amó enormemente el dibujo. Igual que yo”. Y después te vas a casa”.

“Edgar Degas. Impresionistas en privado” es el nombre de la exposición que ocupa las salas de la Fundación Canal y que podemos visitar  hasta el día cuatro de mayo. No esperéis encontrar al Degas más conocido, a la estrella de los grandes museos. Aquí se aborda su obra desde una perspectiva más novedosa: se trata de descubrir el universo íntimo de un artista enormemente celoso de su privacidad. La mayoría de los dibujos, al igual que los grabados o fotografías, no fueron hechos para ser expuestos,  por eso ver esta muestra es un privilegio y al mismo tiempo tiene algo de sacrilegio: con ella nos colamos, como de puntillas, en el universo particular de la creación artística de uno de los grandes.

Todas las obras proceden de la colección privada de Robert Flynn Johnson, conservador emérito del museo Fine Arts de San Francisco, personaje que merece una mención especial. Flynn es un verdadero experto que lleva más de treinta y ocho años reuniendo con pasión y paciencia la serie, que empezó con la compra del delicado y modesto monotipo: “Los dos árboles” y esta es la primera vez que se muestra de manera conjunta.
 

¿Qué nos vamos a encontrar en nuestra visita? Por un lado se exponen veinticuatro dibujos, veinte grabados, ocho fotografías, tres monotipos, una escultura y una carta de Degas. Todos ellos pueden agruparse en torno a distintos temas.


La familia a la que el artista siempre estuvo muy unido. Su padre Auguste aparece en “Retrato del padre del artista y otros estudios”; también dibuja a Achille, el mediano de los tres hermanos. Nos persigue por la sala la penetrante mirada de la pequeña “Mlle Dembowska”, una sobrina lejana. Es un dibujo conmovedor realizado durante su primera estancia en Italia.

Los amigos, que a pesar de su personalidad controvertida, formaron su círculo más privado y cuyas sesiones de posado eran más bien visitas relajadas a su casa. Inmortalizó también a Sabine Neyt, su leal sirvienta. Destacar los modernos retratos de Manet, al que parece haber conocido en el Louvre mientras ambos copiaban el mismo Velázquez. Allí mismo recrea en dos dibujos a su íntima compañera Mary Cassatt.


El cuerpo humano centró muchos de sus estudios porque siempre fue un observador mordaz de la naturaleza humana. Le interesaba dibujar a la mujer casi siempre de manera franca y directa, bien en las salas del teatro:  “Actrices en el camerino” o sorprendidas “Saliendo del baño” para captar la expresividad de sus cuerpos desnudos.
Los caballos son un motivo en el que trabajó intensamente preocupado por atrapar el movimiento con fidelidad. En “Antes de la carrera” se pone de manifiesto su interés por el lenguaje corporal de estos animales y por la actividad atlética de los jinetes casi más que por el dibujo artísticamente acabado.

 

Por último el mundo del espectáculo le cautivó en su afán por  reflejar la vida urbana, el ambiente nocturno de los cafés en “El café des Ambassadeurs” o las luces artificiales de los teatros.

En cuanto a las técnicas podemos considerar a Degas uno de los más grandes dibujantes del XIX: “El dibujo no trata de lo que ves, sino de lo que puedes hacer que otros vean” dijo en una ocasión. Le gustaba copiar a los maestros antiguos: Mantegna,  Filippino Lippi o Miguel Ángel. Es maravilloso su “Estudio para Dante y Virgilio”. Pero también se interesó por los grabados que, curiosamente, nunca quiso comercializar. Trataba cada estampación como un objeto único, imprimiendo una o dos copias para después no volver a usar la plancha, son los monotipos. Fue un experimentador incansable y con la edad de sesenta años, hizo sus pinitos en el campo de la fotografía. Los protagonistas seguían siendo amigos y familiares; algunas nos sorprenden por su composición o por su emotiva iluminación como sucede en “Jules Taschereau sentado frente a una ventana”.


Pero además de las obras de Degas la exposición se completa con piezas de otros creadores, muchos de ellos amigos, que nos descubren vínculos poco conocidos. Pierre-Georges Jeanniot, íntimo del artista en las últimas décadas de su vida le hizo dos retratos, algo bastante difícil debido a su reticencia a posar. Podemos contemplar “Bajo la lámpara” obra de Mary Cassatt y en la misma sala, un grupo de escenas eróticas de Maurice Potin o un autorretrato de Puvis de Chavanne. Más adelante nos aguarda un sobrio  Ingres, un precioso autorretrato en tiza roja de Alphonse Legros o un retrato de Baudelaire a manos de Manet. También están representados:  Daumier, Fantin-Latour, Menzel, Millais , Moreau, Pisarro, Redon o Tolouse-Lautrec. ¿Qué más se puede pedir?


Un visitante con mala intención podría objetar que las obras expuestas son “menores”, pero si hacemos una reflexión seria concluiremos que la producción  más conocida de Degas no hubiera sido posible sin esta experimentación, llamémosla privada, cuyo valor técnico e histórico es indiscutible.  Es cierto que la apreciación del dibujo no está sujeta al exceso que puede producirnos la contemplación de una pintura. Su naturaleza más íntima precisa una atención más meticulosa. Pero seguro que estaréis de acuerdo con que merece la pena.

La bibiografía sobre Degas es extensísima, os doy un par de pistas:

http://www.artic.edu/aic/collections/artwork/artist/Degas,+Hilaire+Germain+Edgar
http://www.metmuseum.org/toah/hd/dgsp/hd_dgsp.htm

María Vera




 

(If you're a human, don't change the following field)
Your first name.
4 + 3 =
Para prevenir spam automático, por favor, resuelve esta pregunta de matemáticas.
arte70x80

He sido siempre una apasionada del mundo del arte, me recuerdo adolescente comprándome en el kiosko unos coleccionables sobre museos del mundo que todavía conservo en casa. Cuando me licencié en la facultad me dediqué al arte moderno,  centrándome en Dalí, protagonista de mi tesis y de alguna de mis publicaciones. Ahora, en este blog, me apetece compartir con vosotros mis visitas a  las más interesantes exposiciones de Madrid, a sus museos y sus galerías, y teneros al tanto de la actualidad artística. ¿Os animáis a patear la ciudad conmigo?

Artículos anteriores

La Encuesta

¿Podemos permitirnos mas tiempo sin Gobierno?
¿Podemos permitirnos mas tiempo sin Gobierno?
Si
63.7%
No
36.3%