Abre los ojos

El nuevo Museo Arqueológico

04.04.2014 | 0 Comentarios
museo_arqueologico3333

El día uno de abril, primer día de apertura al público, me dirijo impaciente al Museo Arqueológico que ha estado en obras seis largos años. En el jardín, a la izquierda una gran rampa nos invita a entrar. El espacio de acogida e información es claro y diáfano, a continuación está la gran isla donde se venden las entradas que, por cierto, hasta el día veinte de este mes, son gratuitas. Al lado la cafetería, antes el museo no tenía, y la tienda. Todo me resulta sobrio y funcional, pero al mismo tiempo cálido, quizá es por los materiales usados: travertino, madera de merbau y de roble y acero color tabaco en las vitrinas. Lo mejor es la luz que se cuela a raudales por los grandes vanos y por las nuevas cubiertas acristaladas de los patios. En ellos se han diseñado unas escaleras voladas, con mucha fuerza visual, que facilitan la comunicación entre las plantas y que también hacen las veces de mirador. Pero la reforma no sólo ha sido arquitectónica sino también museográfica. Se ha reinstalado la colección permanente y además ha sido posible la inclusión de nuevas colecciones porque la superficie útil es mayor, también se han modernizado los sistemas expositivos y el discurso científico.

La visita comienza de manera muy efectista, al atravesar  el torno de acceso nos sumimos en la oscuridad. Estamos en una sala con dos grandes mosaicos de proyecciones enfrentados, en uno imágenes móviles hacen una síntesis de nuestra historia y en el otro se habla del museo y su colección. A partir de aquí comienza el viaje a través del tiempo. Nos esperan más de 13000 objetos entre arqueológicos, históricos y artísticos distribuidos en cuarenta salas que nos darán a conocer España desde la prehistoria hasta el siglo XIX.


Los primeros módulos en la planta cero están dedicados a los orígenes de la humanidad y a su presencia en la península Ibérica. Se conservan los materiales paleolíticos del Manzanares, los omóplatos decorados de la cueva de El Castillo o estelas como la de Solana de Cabañas.

En la primera planta enlazamos con los caminos de la protohistoria en la que se produce la formación y desarrollo de las culturas prerromanas. Por las salas 10 a la 17 pasan fenicios, cartagineses o tartésicos, aunque el protagonista indiscutible es el mundo ibérico. No nos podemos perder la dama de Baza y, por supuesto, la dama de Elche icono del museo.Es la única pieza, en todo el recorrido, destacada sobre un fondo de color. Representa  una  mujer de facciones perfectas y ricamente ataviada  con una oquedad en la espalda que sugiere su posible uso como urna funeraria. En el patio nos aguarda un bosque de bustos romanos presididos por unas majestuosas esculturas de Tiberio y Livia que, desde el foro, nos animan a visitar los diferentes espacios de una casa romana y sus maravillosos mosaicos. La antigüedad da paso a la edad media, desde el siglo V a finales del siglo XV conviven en la península tres culturas. Primero la visigoda, entre el VI y VIII, a la que debemos el maravilloso tesoro de Guarrazar formado por elementos de orfebrería y un conjunto de coronas votivas destacando la de Recesvinto. Más tarde entre  los siglos VIII y XV España está dividida entre Al-Ándalus y los reinos cristianos. En el recorrido por el Islam paseamos bajo una monumental maqueta de la mezquita de Córdoba colgada del techo y contemplamos arquetas, cerámicas y otros objetos. Uno de los más bellos, por su delicada talla, es el bote de marfil de Zamora decorado con motivos animales y un ataurique de hojas y palmetas.

Para conocer la vida y el arte de los reinos cristianos tendremos que subir a la segunda planta. El espacio está plagado de capiteles, arcos, pilas bautismales, tablas románicas o el emblemático crucifijo de marfil de don Fernando y doña Sancha. En el comienzo de la Edad Moderna una selección de monedas nos habla del reinado de los reyes católicos. El interés por el saber científico viene de la mano de Carlos V del que se exponen unos preciosos astrolabios. En el Madrid de los Borbones descubrimos un curioso plano con la reorganización urbanística que hizo el conde de Aranda con Carlos III. Llegamos a la España contemporánea y con ella a la fundación del museo en 1867 gracias a Isabel II.

El otro lado del segundo piso está dedicado a Egipto y Grecia. Lo más llamativo de la vida del Nilo son los sarcófagos, amuletos, momias, estelas… todo lo relacionado con el mundo religioso y funerario. Es precioso el ataúd de Taremetchenbastet en madera policromada y con inscripciones del Libro de los Muertos. La última sala se centra en Grecia, las vitrinas protegen piezas de excelente calidad sobre todo vasos cerámicos donde aparecen desplegados, como en un cuadro, las vidas y hazañas de los dioses, un ejemplo es el dinos de Tetis y Peleo.

No os olvidéis de la entreplanta dedicada a la moneda que nunca había tenido un espacio propio a pesar de ser uno de los objetos que aportan mayor información arqueológica. Muy curioso es el tevau, usado como dinero en Oceanía, que es una fibra vegetal con connotaciones mágicas.


El recorrido ha terminado. La visita es cómoda, los textos son breves y precisos pero la información es sobre todo visual. Cada módulo cuenta a la entrada con una pantalla que resume los periodos históricos con imágenes y animaciones. El museo se convierte en el lugar perfecto para conocer de manera sencilla la complejidad de la que venimos. De las oscuras salas habitadas por investigadores eruditos y excursiones escolares ha resultado un espacio espectacular y atractivo para todos los públicos.

Mi enhorabuena.

Encontraréis todo en http://www.man.es/

María Vera




 

(If you're a human, don't change the following field)
Your first name.
11 + 0 =
Para prevenir spam automático, por favor, resuelve esta pregunta de matemáticas.
arte70x80

He sido siempre una apasionada del mundo del arte, me recuerdo adolescente comprándome en el kiosko unos coleccionables sobre museos del mundo que todavía conservo en casa. Cuando me licencié en la facultad me dediqué al arte moderno,  centrándome en Dalí, protagonista de mi tesis y de alguna de mis publicaciones. Ahora, en este blog, me apetece compartir con vosotros mis visitas a  las más interesantes exposiciones de Madrid, a sus museos y sus galerías, y teneros al tanto de la actualidad artística. ¿Os animáis a patear la ciudad conmigo?

Artículos anteriores

La Encuesta

¿Podemos permitirnos mas tiempo sin Gobierno?
¿Podemos permitirnos mas tiempo sin Gobierno?
Si
63.3%
No
36.7%