La torre del alquimista

ATENCIÓN (2)

08.10.2010 | 3 Comentarios
blog_gnomo_elegido
(Consejos para “chavalucos” y no tan “chavalucos”)
 
 
Muchas personas tienen problemas en sus actividades por dificultades en la atención. Muchos jóvenes no llegan a alcanzar buenos resultados en sus estudios por sus problemas con la atención.
 
El exceso de impulsividad suele estar en la base de la atención, también el exceso de actividad. Mucha gente inteligente, que se siente atraída por multitud de factores, no sabe concentrarse adecuadamente en un solo tema y durante el tiempo necesario.Porque básicamente en eso consiste la atención, en seleccionar una determinada actividad y quedarse en ella el tiempo necesario.
 
Cuantas veces no empezamos a hacer algo, leer un libro por ej., y a las pocas líneas se nos va el santo al cielo, nos ponemos a pensar en otra cosa. En un tiempo más nos fijamos en un programa de televisión y al rato estamos zapeando como locos en busca de algo interesante. Luego nos lanzamos al ordenador… ponemos música…..
Ahí tenemos un caso de alguien que va de tema en tema, como las abejas de flor en flor, y que no mantiene la atención en un asunto únicamente.
 
La curiosidad es interesante, gracias a ella nos sentimos atraídos por el conocer sobre diferentes temas. Lo malo es que más que curiosidad muchos son “cotillas”.Eso nos pasa a casi todos. No es que no tengamos la capacidad de atender, es que nuestra atención es dispersa. Un amigo mío solía comparar a la atención con un músculo, decía que había que fortalecerlo. Igual que hacemos deporte para fortalecer el cuerpo, mi amigo decía que había que fortalecer la atención. ¿No es mala esa imagen, eh?. Imagínate como un deportista de la mente, fortaleciendo el músculo atencional.
 
Otro amigo, yo es que tengo muchos amigos, decía que la atención es como un tentáculo de un pulpo, había que lanzarla contra un tema y quedarse pegado con la “ventosa”, y no soltar hasta que hubiéramos satisfecho adecuadamente nuestras dudas.
 
Y aquí, joven amigo, habrás percibido ya la diferencia de que un tema te invada a que tú vayas al tema. Te pongo dos ejemplos:
 
Cuando mis hijas eran pequeñas, bueno ahora también les pasa pero menos, paseando por la ciudad se quedaban “pegadas” a los escaparates de juguetes y golosinas. Yo les solía decir que unos “enanucos”, pequeños y casi invisibles, les habían lanzado unos garfios y les habían agarrado la nariz, impidiendo que pudieran mover la cabeza en otra dirección. 
 
Aquí vemos que hay cosas que vienen de fuera y se apoderan de nuestra atención. Suelen ser cosas que nos agradan, juguetes, películas, … algo que nos gustaría tener. Bueno, también les pasa a los adultos. En ellos son cosas diferentes, coches, vacaciones, casas….. Los “Enanucos” se pasan el día trabajando a destajo.
 
Esto lo sabe muy bien la publicidad. Que continuamente nos invade, y nunca mejor dicho. Si te fijas en los anuncios, entornando los ojos suavemente, verás con un poco de suerte trabajar a miles y miles de “enanucos” que con sus finas cuerdas, agarran a las narices de la gente. En este caso “algo” se apodera de nuestra atención y nos agarra. Ni que decir tiene que a veces los “enanucos” están dentro de nosotros, son primos de los anteriores, y nos agarran con preocupaciones, temores…. Cumplen con la misma función, apoderarse de nuestra atención.
 
En el otro ejemplo del que quería hablarte, somos nosotros los que libremente vamos a aquello que nos interesa y estamos el tiempo que consideramos. Es el caso del tentáculo del que te hablaba anteriormente, que libremente lanzamos y que no soltamos hasta que nosotros decidimos. “Ese tema quiero leerlo” y dirigimos nuestra atención al libro adecuado y colocamos nuestra atención el tiempo necesario hasta que lo comprendemos. “Eso me interesa”, y lanzamos nuestra atención hacia el lugar donde se encuentra.
 
Recapitulando.En el primer caso, el de los “enanucos”, algo se apodera de nuestra atención. En el segundo caso, el del “tentáculo”, nosotros vamos hacia lo que nos parece. Seguimos en la siguiente entrega del blog.
 
Un saludo.
Antonio Elegido
 
 
 
 
 
           
  • Es curioso lo condicionado que puede llegar a ser el ser humano, pero ¿qué parte de cosas son exógenas y cuáles endógenas?, es decir ¿puede ser el ser humano condicionado por naturaleza?
    12.10.2010 txema
  • Profesor, lo ha bordado, TENTÁCULO 9 letras...bromas aparte decir que en los tiempos que corren veo una saturación de información, una inundación de mensajes constantemente. Si a veces es complicado discernir a adultos más debe ser a los "enanucos", salvo no se les haga digerir bien la misma. Otro capítulo merece la hiperactividad, si bien me hace pensar que los peques simplemente "plagian" nuestro ritmo de vida, una de las posibles causas exógenas de la pérdida de atención en la realización de actividades cotidianas. Referente a las endógenas, quizás es otro tema
    12.10.2010 txema
  • Cuanta razón tienes, la atención con lo años disminuye. ¡Yo estoy fatal!
    08.10.2010 RAR
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Antonio Elegido González-Quevedo, el "profesor" del programa "Cifras y Letras". Lector infatigable de los clásicos. Viajero. Humanista. Amigo del Quijote.

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