Se cumple un año de la detención del pederasta de Ciudad Lineal

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Pederasta (Archivo)

25.09.2015

Se cumple un año de la detención del pederasta de Ciudad Lineal, un caso que puso en jaque a la policía y en alerta a toda la ciudad de Madrid. Los agentes consiguieron arrestar a Antonio Ortiz después de meses de pesquisas: la resolución del caso fue uno de los principales éxitos de las fuerzas de seguridad en la capital... Se sentará en el banquillo para responder por cuatro agresiones sexuales a niñas de corta edad.

Madrid suspiró aliviada. La investigación no fue fácil...había alarma social y las filtraciones complicaban las pesquisas. Fue la última agresión sexual a una niña domicana la que otorgó la pista definitiva. Antonio Ortiz había perdido su carnet de conducir en un descampado, paró a comprar una crema en una tienda, y las cámaras de un banco cercano recogieron parte de la matrícula de su coche y aportó detalles físicos del pederasta. Además, Ortiz aquel 22 de agosto cometió el error de no apagar el teléfono móvil. En aquel momento, ya le habían pedido la documentación en un control rutinario. El cerco se estrechó sobre él hasta que detenido en Santander, en casa de su tío. Luego se supo a dónde llevaba a sus víctimas...su guarida en la calle Santa Virgilia,en la que por cierto, no vivía. Allí se encontraron huellas y muestras de ADN. Sus vecinos nunca sospecharon, el barrio ahora está tranquilo, aunque no olvidan la pesadilla vivida.

Antonio Ortiz espera juicio en la cárcel de Manzanares, en Ciudad Real, donde en un módulo de aislamiento, convive con los asesinos de Rocío Wanninkof y Mari Luz Cortés. Será juzgado por cuatro delitos de agresiones sexuales, lesiones y detención ilegal. Si se le declara culpable, en el mejor de los casos se enfrentará a una condena cercana a los 70 años de prisión, aplicando el grado mínimo de las penas, 90 años si se aplica el grado máximo.