Recordamos la magnitud del accidente del tren de Santiago en la crónica de Loli Jurado

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Informativo mediodía

| 25.07.2013

Las primeras horas son un caos. Hay quienes aseguran haber visto volar vagones en llamas. Otros, haber escuchado explosiones previas que dan paso a todo tipo de especulaciones.

Los vecinos de la zona pronto toman conciencia de la magnitud de la tragedia y se vuelcan con las víctimas.

Mantas, linternas, camillas improvisadas... La zona del accidente se convierte en pocos minutos en un gigantesco hospital de campaña. Todos quieren ayudar

La solidaridad ha sido la tónica dominante como en otras muchas tragedias. Un noche en vela para cientos de personas, trabajadores y vecinos de la zona, que han querido colaborar en lo posible ante lo que es ya, el peor accidente ferroviario en la historia de España.