Entrevista a María Jesús Vega, portavoz de ACNUR

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María Jesús Vega , portavoz de ACNUR

Hoy en Madrid

| 15.04.2016

Entrevista a María Jesús Vega, portavoz de ACNUR España. Oficina del Alto Comisionado para los Refugiados.

La Oficina del Alto Comisionado para los Refugiados se estableció el 14 de diciembre de 1950 por la Asamblea General de Naciones Unidas. La Agencia tiene el mandato de liderar y coordinar la acción internacional para proteger y resolver los problemas de los refugiados en todo el mundo. Su objetivo principal es salvaguardar los derechos y el bienestar de los refugiados.

ACNUR trata de garantizar que todas las personas puedan ejercer su derecho a solicitar asilo y encontrar refugio seguro en otro Estado, así como de encontrar soluciones duraderas para ellos. En este sentido la Agencia de la ONU para los Refugiados trata de que puedan de regresar a sus hogares de forma voluntaria, integrarse en el país de acogida o ser reasentados en un tercer país.

Durante sus casi sesenta años de historia, la Agencia ha ayudado a más de 60 millones de personas a rehacer sus vidas. En la actualidad, con una plantilla de aproximadamente 6.650 personas en más de 118 países ACNUR sigue ayudando a 34,4 millones de personas.

Factores como la globalización económica o la desigualdad en las condiciones de vida, tanto dentro un mismo país, como entre diferentes países, han contribuido a determinar un aumento de los flujos migratorios internacionales. Muchas personas hoy dejan su país en busca de oportunidades de empleo o educación, otras tratan de reunirse con sus familiares, sin embargo, hay personas que no pueden elegir y están obligadas a dejar su hogar por causa de conflictos, persecución, violaciones de derechos humanos o violencia generalizada.

Emigrantes y refugiados viajan conjuntamente, utilizando las mismas rutas y medios de transporte, aunque los refugiados y solicitantes de asilo sólo representan una pequeña proporción de los flujos migratorios mundiales. Muchos de estos movimientos son irregulares, en el sentido de que cuando no disponen de ningún otro medio, recurren a traficantes de personas y bandas criminales para embarcarse en peligrosos viajes por mar o cruzar las fronteras sin la documentación requerida. Estos viajes se realizan a menudo en condiciones inhumanas y existe un alto riesgo de explotación y abusos, y muchos no sobreviven.

Generalmente los Estados consideran estos movimientos como una amenaza a su soberanía y seguridad. ACNUR reconoce la importancia de los controles fronterizos en la lucha contra el crimen internacional, incluyendo la trata y el tráfico de personas, sin embargo, llama la atención sobre la necesidad de contar con salvaguardias de protección concretas para garantizar que tales medidas no sean aplicadas de manera indiscriminada y desproporcionada y no lleven a la devolución de los refugiados a países donde su vida o libertad están en riesgo.

ACNUR trabaja con los gobiernos para ayudarlos a hacer frente a estos desafíos de una forma efectiva y coherente. El Plan de Acción de los 10 Puntos de ACNUR sobre los movimientos migratorios mixtos identifica áreas estratégicas en las cuales tomar acción para responder a las migraciones mixtas en los países de origen, tránsito y destino.