Botella se despide con un presupuesto que dejará la deuda en menos de 5.100 millones

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Ana Botella y Concepción Dancausa (Archivo)

Informativo mediodía

| 01.01.1970

Los presupuestos del Ayuntamiento de Madrid para 2015 descienden un 1,3 por ciento en comparación con el actual ejercicio, hasta alcanzar los 4.388,2 millones de euros, una caída de 59 millones debida a la reducción de la carga financiera y no a a los servicios prestados a los ciudadanos, ha informado este jueves la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno.

Respaldada por la delegada de Economía y Hacienda, Concepción Dancausa, la primera edil ha detallado el incremento del gasto social en 6,8 millones; un 2,9 por ciento más en gastos de personal para recuperar la acción social y el 24 por ciento de la paga extra de 2012; el crecimiento de los créditos consignados para todas las áreas y distritos, exceptuando Urbanismo, y una subida de las inversiones de 38,8 millones.

Los ingresos se reducen en 59 millones de euros, situándose en 4.388,2 millones de euros. A pesar de esta reducción, el Ayuntamiento puede acometer una rebaja fiscal con un coste de 340 millones de euros, gracias a la reducción de la carga financiera y a la presencia de nuevos ingresos no previstos, como el incremento de la Participación en los Ingresos del Estado.

Dancausa ha destacado, entre los principales ingresos, los 1.278 millones correspondientes al IBI; los 134 del Impuesto de Vehículos; los 514 de Plusvalía y los 1.333 procedentes del Fondo Complementario de Financiación.

En este sentido, todos los capítulos de gasto destinados a la financiación de servicios municipales ven aumentados sus créditos, pese a la reducción general en un 1,33 por ciento del presupuesto. La reducción en un 34 por ciento de los gastos financieros por la amortización y refinanciación de la deuda y la minoración en un 68 por ciento del Fondo de Contingencia, al haber abonado los importes de las expropiaciones e intereses de demora consignados, permiten ese aumento del gasto que revierte directamente en el interés ciudadano.

Botella ha descrito Madrid como una ciudad en la que "la deuda ha dejado de ser un problema", que vuelve a tener capacidad para aumentar la inversión y una de las pocas administraciones que ha reducido su déficit. Las cuentas, en palabras de Dancausa, son realistas y "blindadas" a cualquier contingencia en esa recuperación.

Otra razón para esa definición es el cálculo de los ingresos corrientes bajo el criterio de caja --se presupuesta el porcentaje real de la recaudación-- y el deseo municipal de no condicionar el presupuesto de ingresos a la venta de patrimonio.