Botella pide al Cristo de Medinaceli "sensatez, sentido común y responsabilidad" en las decisiones

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Ana Botella ante el Cristo de Medinaceli

Informativo mediodía

| 06.03.2015

La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, ha pedido al Cristo de Medinaceli "sensatez, sentido común y responsabilidad" en las decisiones que se tienen que tomar "en los próximos meses", en un mensaje con las elecciones del 24 de mayo como telón de fondo.

Esas, además de "trabajo para todos", han sido las peticiones de la alcaldesa al Cristo de Medinaceli en su visita anual al besapiés. "Le he pedido sensatez, sentido común y responsabilidad para todas las decisiones que tenemos que tomar todos en los próximos meses, los que tienen mayor nivel de responsabilidad y los que simplemente ejerceremos el derecho al voto", ha manifestado a los periodistas presentes.

Ese "sentido común, responsabilidad y sensatez" ha ido acompañado con el deseo de "trabajo para todos", un clásico en los deseos de la primera edil, que siempre le transmite al Cristo de Medinaceli y a San Isidro.

La regidora popular, acompañada por el portavoz del Grupo popular en el Consistorio, José Enrique Núñez, el presidente del Pleno del Ayuntamiento, Angel Garrido, y el concejal presidente de distrito Centro, David Erguido, ha asistido a una de las misas del tradicional besapiés al Cristo de Medinaceli en Madrid, que congrega a miles de fieles de toda España durante el primer fin de semana de marzo.

Según ha señalado a Europa Press uno de los fieles que pertenece a la Cofradía del Cristo de Medinaceli, la jornada ha llegado a congregar a 400.000 personas. Este año, la fila, de casi un kilómetro de distancia, llegaba hasta el Hotel Nacional, ubicado en la plaza de Atocha.

Por su parte, el fraile Gregorio Blanco ha indicado que algunos de los fieles llevan guardando cola desde el 18 de febrero y ha mostrado su "absoluta satisfacción" por la celebración.

La tradición indica que los fieles, que acuden a besar los pies de la imagen del Cristo de Medinaceli, piden tres deseos, de los cuales el Cristo concede uno. No obstante, el padre Blanco ha indicado que hay gente para todo, "unas viven de superstición y otras de la fe", pero que "cuando el río suena, agua lleva".