Ayuntamiento y Delegación, a la greña por el desalojo de las acampadas de neonazis y antisistemas de Cibeles

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Desalojo en Cibeles

25.09.2015

El Ayuntamiento de Madrid ha desalojado las dos acampadas de grupos de ideología enfrentada que desde hace días coincidían en las inmediaciones del Palacio de Cibeles, según han indicado fuentes municipales.

El Ayuntamiento de Madrid había solicitado a la Delegación del Gobierno el desalojo de la acampada que desde hace cuatro días mantenían integrantes de un grupo de ideología nazi que fueron expulsados del antiguo edificio de Fórum Filatélico.

PROTESTA

Antes, la delegada del Gobierno, Concepción Dancausa, había manifestado en una carta a la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, su preocupación por las dos acampadas instaladas ante el Palacio de Cibeles y le ha recordado que las ordenanzas municipales prohíben este tipo de actos en la vía pública.

El primer grupo en asentarse en la zona, hace 78 días, protestaba contra la Ley de Seguridad Ciudadana y se autodenominaba Acampada mordaza. La otra la iniciaron el pasado lunes integrantes de un grupo de ideología nazi recientemente desalojados del edificio de Fórum Filatélico y es el grupo que el Ayuntamiento había pedido desalojar.

EL CONCEJAL DE SEGURIDAD ACUSA A LA DELEGACIÓN DEL GOBIERNO DE "DEJADEZ"

El concejal delegado de Salud, Seguridad y Emergencias, Javier Barbero, ha acusado a la Delegación del Gobierno de "dejación de responsabilidades" en los desalojos. "Me parece que es una inhibición y me atrevo a decir que es una dejación de responsabilidades", ha comentado sobre la actuación de la Delegación del Gobierno en este asunto.

En declaraciones a los medios, el concejal ha explicado que finalmente la Policía Municipal ha sido la encargada de efectuar los desalojos por una "cuestión preventiva", debido a los "factores de riesgo" de una manifestación convocada para este sábado en el distrito de Tetuán por un grupo de neonazis. "Es una cuestión de seguridad pública seria, muy seria, el Ayuntamiento no puede mirar para otro lado", ha sostenido.

El concejal opina que una parte de los manifestantes podrían haber acudido al Palacio de Cibeles al término de la protesta para "apoyar a sus compañeros" y "ver si le pueden partir la cara al resto que está también allí posicionado desde hace dos meses en contra de la 'Ley mordaza'".

Además, ha comentado que la Policía Municipal no desalojó antes al grupo de ideología nazi porque esperaban que interviniera la Policía Nacional, que es "a quien le toca las cuestiones de seguridad pública".

Sobre el otro grupo, autodenominado Acampada mordaza, ha dicho que estaba expresando de manera "pacífica" su "malestar por una ordenación legal", y cree que no es posible la comparación con el otro colectivo que, en su opinión, está en una "provocación continua". "No me gusta meter a todo el mundo en el mismo saco, porque tanto las posiciones ideológicas como las conductas son enormemente distintas", ha añadido.

Con todo, ha reiterado que el desalojo (que asegura que transcurrió de una manera "muy pacífica" y "muy tranquila") ha afectado a los dos grupos por una "cuestión de prevención muy clara ante un posible riesgo que podemos tener mañana con la manifestación".

MALESTAR

Barbero también ha manifestado su malestar por el hecho de que la Delegación del Gobierno transmitiera a los medios la carta que la delegada, Concepción Dancausa, envió a la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, para recordarle que las ordenanzas municipales prohíben las acampadas en la vía pública.

Según ha señalado, lo hizo 45 minutos después de que él mismo le enviara a la delegada una carta para expresarle su "preocupación" por la manifestación del sábado y pedirle el desalojo del grupo neonazi, aunque lamenta que este hecho no se mencionó en la misiva posterior.

"Uno se atreve a pensar si es ésa una manera de hacer política", ha apuntado, al tiempo que ha subrayado que las cuestiones de seguridad son de "enorme sensibilidad". El concejal ha expresado el deseo del Gobierno municipal de coordinarse con la Delegación del Gobierno, a la que ha pedido "diálogo, discreción y prudencia".