Aquí no hay playa. Programa del martes 29 de mayo de 2012

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Aquí no hay playa

| 29.05.2012

Hablamos con Nicolás Olea, investigador en la Universidad de Granada. Nos visita Alberto Burguillo con Atrapados en la Red. Luis Alberto de Cuenca nos trae el libro La civilización del espectáculo, de Mario Vargas Llosa. Estamos en Pozuelo del Rey con un reto muy chulo. Finalizamos en La Bolsa y con la Feria de San Isidro. Presenta: Carlos Honorato.

Granada:Un empleado de Hacienda que denunció acoso laboral.En huelga de hambre para que lo despidan de su trabajo.

Dejó de acudir a la oficina de Hacienda de Órgiva, en la Alpujarra

Su denuncia de acoso continuado desde 1999 en el trabajo se archivó

La Administración lo considera en huelga y le abona nóminas de céntimos

Desde mediados de mayo ha acampado en Granada capital como denuncia

Juan Garrigosa ha iniciado una huelga de hambre por motivos diametralmente opuestos a los comúnmente perseguidos con esta práctica: no quiere un puesto de trabajo, quiere que lo echen del que ya tiene. Aunque haya dejado de ejercerlo hace tres años. Venía ejerciendo como auxiliar administrativo en la Administración de Hacienda de Órgiva, en la Alpujarra de Granada, hasta que en 2009 dejó de acudir so pretexto de un acoso laboral, cuya denuncia acabó archivada. Entonces pidió que lo despidiesen, pero desde entonces la administración se ha limitado a descontarle los días que no acude, lo que ha provocado que tenga sueldos de menos de un euro. Y ahora no piensa comer hasta conseguir que lo echen a la calle. Aunque en la calle, literalmente, ya se encuentra. Desde el día 13 de mayo, Juan ha "acampado" frente a la Delegación de Hacienda en el centro de la capital. Con una manta para pasar la noche y a la sombra de los árboles en las horas de calor, mucha lectura y consumiendo sólo refrescos y polen de abeja, un único bote, según dice, del que apenas se ha comido la mitad en estas dos semanas.

Garrigosa forma parte de la plantilla de Hacienda en Órgiva, municipio de apenas 6.000 habitantes y principal de la Alpujarra granadina, como auxiliar administrativo, junto a menos de una decena de compañeros. Según su propio relato, desde 1996 tuvo que aguantar diferentes insultos y desplantes, hasta que en 2009 decidió "plantarse" y dejó de acudir al trabajo, ya que la administración "no le garantizaba", según él, la "seguridad" en su puesto. Desde entonces, además de plantear una denuncia por acoso que se archivó, se ha dedicado a pedir que lo echen.

Su último recurso ha sido la huelga de hambre, después de comprobar que desde que comenzó 2012, y al descontarle todos los días laborables como en huelga, está cobrando nóminas inferiores al euro, de 13 o de 57 céntimos.Afirma que lleva tres años intentando buscar otro empleo para no necesitar volver a la oficina y que no quiere "volver a enfrentarse" a aquello. "Mi vida está hecha en ORGIVA" Y es por lo que insiste en el despido en vez de un hipotético traslado.

Alega que no tendría ningún problema en que lo echaran de forma "procedente" puesto que "he dado motivos" al no acudir a su puesto desde hace prácticamente tres años. La ley le impide tener otro trabajo mientras siga siendo funcionario, y es con lo que quiere acabar. "Es eso... o trabajar en negro", recalca.

Los contribuyentes que se asoman a la oficina de Hacienda de Granada tropiezan con Garrigosa. La AEAT, aunque confirma que efectivamente es empleado público, ha preferido no hacer más aclaraciones, más allá de certificar igualmente que la denuncia por acoso contra sus compañeros fue archivada. La semihuelga de hambre con acampada de Juan se prolonga desde hace dos semanas "y sin final conocido". A poca distancia, junto a la catedral, otros hacen huelga completa pidiendo trabajo.