Aquí no hay playa. Programa del martes 20 de marzo de 2012

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Aquí no hay playa

| 20.03.2012

Científicos de la Universidad de Oxford han identificado un gen en las aves que produce una molécula sensible a la luz en el hipotálamo, una región del cerebro vinculada a la regulación del hambre, el sueño y el deseo sexual. En primavera, esta molécula detecta que ha llegado el momento de buscar pareja y activa el sistema reproductivo de las aves. "Cuando escuchamos a los pájaros cantar en primavera, es porque una molécula sensible a la luz de su cerebro se ha activado". La molécula identificada pertenece a una familia de fotopigmentos llamados opsinas, que detectan cambios en la luz ambiental, como los que se producen durante el amanecer y el anochecer. Los investigadores también han encontrado estas opsinas en anfibios, reptiles y otras aves, pero no en los mamíferos.