La Ruta del Boquerón

El monasterio de Santa María la Real, entre Pelayos de la Presa y San Martín de Valdeiglesias
El monasterio de Santa María la Real, entre Pelayos de la Presa y San Martín de Valdeiglesias |sierraoeste.org

Dentro del conjunto de Vías Pecuarias de la Comunidad, en el apartado de rutas por el valle del Alberche, esta vez vamos a poner el foco sobre la Ruta del Boquerón, un recorrido circular de poca dificultad entre frondosa vegetación, cuyos únicos aspectos a tener en cuenta son la longitud (son 28 kilómetros) y la meteorología (habrá que cuidar la hidratación en verano).

La ruta parte de Pelayos de la Presa.El recorrido nos llevará por una antigua vía de tren, donde los pinos, las encinas, los enebros y algún que otro roble nos escoltarán. A nuestros pies, abundante matorral típico mediterráneo: jara, cantueso, tomillo, romero, etc. Es una ruta larga, que a pie puede llevarnos de 6 a 7 horas, por lo que es recomendable llevar agua y comida, ya que no encontraremos ninguna población una vez que abandonemos Pelayos y San Martín de Valdeiglesias en el primer tramo de la ruta.

El recorrido se divide en cuatro tramos: el del Monasterio, el de la Ermita, el del cortafuegos y el de las charcas. El primero debe su nombre a una de las piezas históricas que conserva Pelayos, el Monasterio Cisterciense de Santa María la Real de Valdeiglesias, incluido en el Catálogo de Bienes Protegidos de la Comunidad de Madrid. Sus siete siglos de historia han ido dejando, en mayor o menor cuantía, reflejados todos los estilos arquitectónicos desde el Románico hasta el Barroco tardío. Los aledaños del camino permiten disfrutar de las viñas que dan tan buen nombre a los vinos de la zona. Este tramo termina en San Martín de Valdeiglesias, concretamente en el apeadero trasformado en Casa de la Juventud.

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Mapa de la Ruta del Boquerón

El segundo tramo, el denominado de la Ermita, debe su nombre a la Ermita del Cristo de la Sangre y transcurre por un recorrido donde dominan las encinas, los pinos y los enebros, así como alguna cornicabra, majuelos y matorrales. Continuando por el tercer tramo, vamos a observar franjas cortafuegos que terminan en el Cordel del Boquerón, que además de pista forestal es vía pecuaria y da el nombre a la ruta. Este es un buen lugar para parar a descansar y reponer fuerzas.

Finalmente, comenzamos a descender por el último tramo de la ruta, el de las charcas, que recogen las aguas de los arroyos Valdeyerma y de Jarralón. A ambas llegan anátidas en sus vuelos de dispersión desde los cercanos embalses de Picadas y San Juan (este último puede divisarse desde este tramo). Otro alto en el camino podemos hacerlo en el kiosco del descansadero del embalse de Picadas, para desde allí, coger la ruta con dirección a Pelayos.

Además del Monasterio, para cuya visita es preciso contactar con el Ayuntamiento de Pelayos de la Presa, se atraviesa el casco urbano de San Martín de Valdeiglesias, con interesantes monumentos y museos. Al encontramos en una de las principales zonas productoras de la Denominación de Origen Vinos de Madrid, no debemos de dejar de probar sus excelentes caldos. La riqueza natural y paisajística se hace patente a lo largo de todo el recorrido.

Fuente: sendasdemadrid.es