El Hospital Ramón y Cajal cuenta desde hoy con una unidad de maquillaje corrector para personas que tienen problemas de piel y que dará apoyo psicológico y estético a pacientes de Dermatología, Cirugía Plástica y Oncología. Esta unidad cuenta con una enfermera del Servicio de Dermatología y varios voluntarios de la Asociación Española contra el cáncer. El maquillaje correrá a cargo de la firma francesa La Roche Posay, que contribuye en la iniciativa madrileña después de haber participado en una experiencia similar en la estación termal que da nombre a los productos.
Los pacientes con patologías cutáneas como discromías (diferencias de coloración), melasmas (manchas), vitíligo (despigmentación), lunares, acné, dermatitis atópica, quemaduras y cicatrices aprenderán en este servicio a disimular las imperfecciones de la piel que les puedan provocar estas dolencias.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, visitó hoy el centro hospitalario, ya no sólo para conocer el funcionamiento de la nueva unidad de maquillaje, sino también para ver las nuevas consultas del servicio de Oncología Médica, un área de 1.130 metros cuadrados en las que se ubican ocho consultas, dos salas de curas, una zona de recepción para pacientes, un vestíbulo, una sala de espera y un túnel de acceso al hospital desde la estación de Cercanías Ramón y Cajal.
UNA UNIDAD QUE MEJORARA LA AUTOESTIMA
Durante su discurso, Aguirre destacó que la nueva unidad aportará autoestima a las personas con problemas de piel, con lo que mejorarán su salud en general y su sistema inmunológico en particular. Además, mantuvo que entre los pacientes que tratará el nuevo servicio se encuentran personas enfermas de cáncer, una patología que, recordó, ya afecta a más de 23.000 madrileños al año.
La presidenta madrileña señaló que para muchas personas, sobre todo mujeres, es "terrible" tener marcas en la piel y resaltó que con este maquillaje, no se notarán su afecciones. Además, agradeció la labor que realiza el maquillador José Luis Belmonte, el profesional que fue el encargado de maquillarla para el cartel electoral de los comicios regionales del pasado año.
A su juicio, la nueva unidad correctora estética es "una excelente iniciativa" del servicio de Dermatología del centro porque será de gran ayuda psíquica para estos pacientes.
INCIDENTES EN EL HOSPITAL
La visita de Aguirre, que estuvo acompañada por el consejero de Sanidad, Juan José Güemes, resultó ser algo complicada, ya que un grupo compuesto por cerca de 50 trabajadores la siguieron a lo largo de su recorrido y, entre pitos y gritos de 'Sanidad pública', la llamaron "choriza", "sinvergüenza", "mentirosa" y "gumia".
Tras los incidentes, la jefa del Ejecutivo madrileño reconoció que las personas que le increparon compartían argumentarios con sus adversarios políticos. "No les gusta que abramos nuevos hospitales y nuevos centros de salud, pero es imprescindible porque somos seis millones de habitantes", subrayó.
El consejero de Sanidad, Juan José Güemes, ha señalado al respecto que prefiere "el boicot a una visita" como la realizada hoy al hospital Ramón y Cajal, a "un boicot al funcionamiento de un quirófano", como el del Hospital de Móstoles, que se inundó porque "alguien dejó abierto un grifo y bloqueó los desagües".